Esta mañana se conocía la noticia del fallecimiento de Sor María Inmaculada una de las cuatro últimas monjas de clausura que quedaban en el 2017 en el convento de San Fernando y que fueron trasladadas al del Puerto de Santa María tras decretarse el cierre del mismo.

Con una sonrisa siempre en su rostro y con el cariño, de tantos y tantos años de oración y cercanía, del pueblo isleño se despedía en la mañana del 25 de enero de 2017 de aquellos que fueron a despedirlas de San Fernando.

Su proximidad, desde la clausura, hizo que ganara la admiración, respeto y el inmenso cariño de los isleños en las últimas décadas y especialmente de los cofrades de la ciudad que más relación tenían con estas monjas de clausura.

DEP. (ISLAPASIÓN).