La Hermandad del Huerto, siguiendo con lo establecido en años anteriores, celebró en la jornada del domingo 15 de diciembre la Solemne Función en Honor de su Titular mariana la Santísima Virgen de Gracia y Esperanza Coronada dando comienzo el oficio eucarístico a las once y media de la mañana.

Tras la celebración se procedió a dar comienzo a la XXXVIII edición del pregón a la primera dolorosa coronada de la Diócesis de Cádiz y Ceuta que en esta ocasión corrió a cargo del cofrade hortelano Jesús Rodríguez Quijano.

La presentación del exaltador de la Santísima Virgen estuvo a cargo del Hermano Mayor de la cofradía del Martes Santo, José Antonio Gómez Alanís, que destacó de Rodríguez Quijano su trayectoria dentro de la cofradía del Huerto desde su nacimiento y su vocación artística como músico. La frase "Jesús, amigo, tu ambón, tu hermandad y tu Virgen" sirvió para dar la palabra al exaltador de la Santísima Virgen que ligeramente emocionado subió al atril pregonero del templo pastoreño.

El pregón comenzó con una dedicación especial "a mi familia, aquellos que nos aguantan cuando la vida da un revés y queda el alma vacía" a la que siguió una concatenación de versos que el pregonero concluyó con "Aquí me tienes Señora / a tus plantas Madre mía / Estrella de la mañana / nuestro faro y nuestra guía / nuestra ancla de Esperanza / aguárdanos noche y día / sé siempre nuestra Esperanza / sé siempre nuestra vida".

La disertación continuó con los saludos protocolarios y una aproximación a la dura realidad de la sociedad actual y afirmó sobre las campañas asistenciales realizadas por las cofradías que "estas acciones son dignas de realizar durante todo el año y no solo cuando se acerca la Navidad y se ablandan los corazones". Por todos aquellos que en alguna situación precaria se encuentran el pregonero depositó sobre la mano izquierda de la Santísima Virgen una flor "por ellos para que seas la Esperanza que los alumbres en su caminar y símbolo de pureza de todos tus devotos".

El pregonero quiso remarcar también su trayectoria dentro de la cofradía. De familia ligada por entero a esta corporación -su padre, Juan Miguel Rodríguez Rivera, fue hermano mayor de la misma- y con una vida entregada primero al Grupo Joven y desde los últimos años a su Junta de Gobierno. Por esta vinculación el pregonero entregó a la Santísima Virgen cuatro anclas de orfebrería a las que dedicó unos versos acabados en "Por eso solo te pido / que seas eterna, María / que te quedes para siempre / que te ancles en mi vida / como ancla de Esperanza / de verde y oro vestida / derrochando tu elegancia / por las calles de La Isla".

El siguiente punto del itinerario del pregón quedó marcado en el momento histórico para la cofradía de la Coronación de la Santísima Virgen en la jornada del 16 de septiembre de 2006. Desde la lectura del decreto que confirmaba el sueño de la familia hortelana hasta el preciso instante que el Obispo Diocesano posó la presea sobre las sienes de Gracia y Esperanza, todo narrado por quien lo vivió como miembro de su Grupo Joven en el seno de la corporación. Esta parte del pregón quedó rematada por unos versos, esta vez no del pregonero sino los versos finales del pregón de la Coronación Canónica a cargo del recordado Ignacio Bustamante Morejón.

Este no sería el único momento emotivo puesto que al finalizar estos versos comenzó la que sería última parte de la disertación que contó con el acompañamiento de la marcha "La Oración del Huerto" de Agripino Lozano a cargo de un grupo de metales de la Banda Sinfónica Municipal de San Fernando. 

Mientras sonaban los compases de una de las marchas más emblemáticas de la Semana Santa isleña el pregonero adelantaba la importancia de la composición en la vida de los cofrades del Huerto pero en palabras del pregonero, "siempre hay una primera y una última vez" refiriéndose a la primera interpretación en el año 1974 con la coincidencia del estreno del paso de palio y la lluvia en la jornada de la salida procesional de la cofradía del Martes Santo "que no hicieron posible tu salida" y "la última este año, era el cielo quien lloraba, cuando los cientos de amigos y cofrades se reunían para despedir a uno de los nuestros. Este año todo será distinto cuando llegue el Martes Santo, huérfana quedará tu manigueta (...) y es que todo es distinto cuando sabes que alguien falta" en alusión a la ausencia de Ignacio Bustamante Morejón fallecido junto a otros cuatro isleños en el accidente ferroviario de Santiago de Compostela. 

Los versos que llevaron las lágrimas a los rostros de los hermanos del Huerto que estaban en el templo pastoreño finalizaron con 

Por ello solo te pido 
que al llegar el Martes Santo 
con tres toques de campana 
lleves al cielo tu palio 
porque a bien seguro estoy 
te estarán esperando 
todos tus devotos 
que aquí te fueron dejando 

¡Qué llegue ya el Martes Santo! 
¡Qué salga la Cruz de Guía! 
Que cientos de nazarenos 
llenen de verde La Isla 
Que esta nuestra marcha 
siga por siempre sonando 
con el vaivén de los caireles
con los varales rozando

¡Qué llegue ya el Martes Santo!
¡Qué salga nuestra hermandad!
¡Que asome pronto su palio!
Y la primera levantá
por los que arriba en el cielo
arriba están esperando.

El final del pregón, al igual que cuando se recoge la cofradía en la ya madrugada del Miércoles Santo, fue un agradecimiento a todos aquellos que hicieron posible realizar esta disertación, así como una referencia al Cristo de la Oración en el Huerto para rematar en los últimos instantes con unos versos a la Santísima Virgen de Gracia y Esperanza Coronada. (ISLAPASIÓN).