Noviembre y la Virgen de la Cabeza viven cada año un romance anunciado, que un año más volvió a hacerse realidad en la tarde de este pasado sábado, una cita que de nuevo nos acercó hasta el barrio jerezano de Picadueñas. 

Allí sonaron los cantes de siempre, en esta ocasión acompañados por la Unión Musical Asidonene, y se vivieron también las imágenes de siempre. Fría tarde pre invernal llena de inciensos.

Así ocurrió un año más, y así lo vivieron los muchos cofrades que no quisieron faltar a la cita, además de los muchos visitantes que otra vez se hicieron presentes en esta procesión de cada otoño, muchos de ellos llegados directamente desde Andújar, sede de la Hermandad Matriz de la Cabeza. (ISLAPASIÓN).

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