La jornada del 7 de octubre, festividad de la Virgen del Rosario, ha amanecido en todos los templos de la ciudad con un clavel y una estampa de la Virgen del Rosario en Sus Misterios Dolorosos en el altar de cada una de las representaciones de la Santísima Virgen que veneran nuestras hermandades y cofradías.

Un gesto que la hermandad ha querido tener como muestra de cercanía con el resto de hermandades y cofradías de la ciudad y en una lección de que hoy, cuando recordamos a la Santísima Virgen en su advocación del Rosario, lo hacemos igualmente con todas las demás a las que profesamos devoción. 

No han faltado altares sin clavel y estampa. Sin mirar al pasado tampoco. Detalles pequeños en los que se muestran también muchas cosas grandes. (ISLAPASIÓN).

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