Los cofrades gaditanos -y los muchos visitantes que recibió la ciudad- disfrutaron ayer de una de las imágenes más valiosas de la ciudad, la del Señor del Ecce-Homo que procesionó en solitario en su paso para conmemorar los 350 años de historia que cumple esta hermandad del centro de la capital gaditana. 

Una vez realizado el viernes el traslado de la imagen desde su sede canónica, la iglesia de San Pablo, hasta la parroquia de San Antonio, de donde salió ayer la procesión extraordinaria, el cortejo se puso en la calle poco después de las siete de la tarde para cumplimentar un largo y emotivo recorrido que llevó a la portentosa talla de Montes de Oca a la iglesia de Santo Domingo, el santuario de la Patrona la Virgen del Rosario, la iglesia de Santa María, la sede de las hermanas oblatas en la calle Montañés y la de la hermandad de la Santa Caridad. Como curiosidad, la procesión recorrió desde San Antonio hasta la plaza de la Catedral la carrera oficial de Semana Santa en sentido inverso.

El paso, que tuvo que sortear los bolardos de seguridad colocados a la entrada de la calle Ancha, acompañado por la banda de cornetas y tambores de la Vera-Cruz de Utrera y sin las imágenes secundarias de Poncio Pilatos y el soldado romano con las que procesiona el Señor el Martes Santo, lucía la cartela trasera estrenada el viernes y dedicada a la Virgen del Sagrario. 

Acompañaban al paso representaciones de las hermandades de Ecce-Homo de Algecira y Barbate, así como el párroco de San Antonio, el padre Óscar González y el director espiritual de la hermandad el padre Manuel de la Puente. En la misa previa a la salida estuvieron los hermanos mayores del Ecce-Homo de Écija y de Cuenca.

Emotivo el paso, entre otros puntos, por la calle Botica en una conjunción muy buena entre la banda de cornetas de Utrera y la cuadrilla de cargadores de "La Centuria" de esta hermandad. (ISLAPASIÓN).

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