Una vez pasados los primeros meses de su andadura como Hermano Mayor de la Hermandad del Rosario, Andrés García Saucedo junto a su Junta de Gobierno se dispone a preparar la salida procesional de esta hermandad. 

Pero no va a ser una salida procesional como otra cualquiera. La hermandad del Rosario tras no hacerlo durante tres años volverá a poder formar sus penitentes de negra túnica para acompañar a la Santísima Virgen por las calles de La Isla.

Tampoco será desde el mismo lugar. Tras los tres años comandados por una Junta Gestora el Obispado de Cádiz y Ceuta nombró a la Junta Permanente del Consejo de Hermandades como gestora del mismo y cambió su sede canónica a la Iglesia Mayor.

Tras este devenir de años duros para sus hermanos en los que se han visto incluso atacados personalmente la corporación parece vivir de nuevo en su aparente normalidad. Se montan los cultos de Cuaresma, se preparan los atributos para la salida -que será el Viernes Santo- y la ilusión brilla en las caras de sus hermanos.

Aunque en su historia de más de 25 años esta hermandad no es muy dada a aparecer en los medios de comunicación su hermano mayor actual acerca su particular versión del estado de la misma para todos los lectores de ISLAPASIÓN por ello ante todo muchísimas gracias por atender nuestra petición de entrevista

Gracias a vosotros y esa es una de las líneas de la nueva Junta de Gobierno, abrir la Hermandad un poco al exterior, no quedarnos centrados en nosotros mismos como podría pasar anteriormente.

Desde la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno ¿Cómo se han vivido estos meses?

Muy bien. Estamos muy alegres y con muchas ganas de trabajar no ya por la salida procesional, ya que para nosotros es un culto más, sino por empezar a retomar de nuevo la actividad en el seno de la hermandad. Ver caras nuevas, olvidarnos de lo que ha pasado en los últimos años y mirar para el futuro.

¿Cómo fue la entrada en este local el mismo día de la toma de posesión?

Muy emotivo. Entre los que nos acercamos tras la toma de posesión teníamos hermanos que lo habían pasado muy mal y el vernos otra vez en el local, con un futuro –que antes no teníamos- fue especialmente emotivo.

¿Cómo ha ido el reparto de túnicas?

Muy bien dentro de nuestra línea. Entre hermanos que cargan la parihuela y penitentes llevamos sobre unos 85 hermanos. A eso le sumamos la penitencia tras la Virgen que suele ser un número elevado aunque aún estamos trabajando en los ‘controles’ que damos a aquellas personas que se sitúan en la penitencia y que además asisten previamente a la Hora Santa. Antes estas personas portaban una pequeña vela rodeada de un cartón y este año vamos a mejorar un poco este tema.

¿Se mira el pasado?

Nada, cero. Pasado nunca, futuro siempre. Además de me da alegría porque en los momentos que nos hemos reunido algunos hermanos no nos acordamos. Como estamos viviendo cosas nuevas constantemente el pasado ni se nombra. Y sin ningún reproche. Yo pertenecí a la Junta de Gobierno en los primeros años tras la fundación y ahora vuelvo a estar y lo que hago es siempre mirar al futuro.

Algunos hermanos al volver a entrar en este local comentaban que parecía que no había pasado el tiempo

Efectivamente, ha sido como un flash temporal que se ha olvidado. Además una de las condiciones que puse a las personas que me acompañan es que tenemos que mirar al futuro. El futuro es muy prometedor, hemos tenido la suerte que hemos entrado en la Iglesia Mayor siendo muy bien acogidos por todos y eso nos anima aún más a mirar hacia delante.
No es que sea terrorífico mirar hacia atrás sino que pasó lo que todos sabemos y como en todas las familias habrá momentos buenos y momentos malos y en este caso se pasó ese momento malo y lo que nos queda es mirar al futuro.

Quizás aunque en estos tres últimos años se haya producido la baja de un buen número de hermanos ¿Puede que todas las circunstancias pasadas haya unido más a los hermanos del Rosario?

Sí. En este tiempo de unos 350 hermanos que éramos se habrán podido dar de baja unos 100, que es un número muy elevado. De todos modos los hermanos que se han quedado en la nómina han aguantado el tirón y eso es de agradecer.
Tengo recibos devueltos de hermanos con cartas en las que manifiestan su disconformidad con todo lo que estaba pasando en este tiempo, pero la satisfacción es saber que esos más de 250 hermanos han estado junto a la hermandad hasta el último momento apostando por el futuro de la hermandad.

El hecho de salir el Viernes Santo ¿Será solo este año?

Tal como están distribuidas las hermandades en la Iglesia Mayor y los horarios del Viernes Santo posiblemente tengamos que plantearnos cambiar nuestras reglas y pasar a ser una hermandad del Viernes Santo continuando con el horario e itinerario que tenemos este año.
Para salir el Sábado Santo deberíamos esperar a que la Hermandad de Soledad se recogiera y despejara el templo algo que haciendo un cálculo aproximado dejaría la salida de la Hermandad del Rosario cercana a las tres de la mañana y en nuestra hermandad teniendo como tenemos tantas señoras mayores esa hora sería muy tardía.
Lo que no vamos a perder es la Hora Santa. Este año la haremos en la Santa Cueva a las diez de la noche. Esa sí es una de las pretensiones a corto plazo que esta celebración se realice en el propio templo junto a la Santísima Virgen. Creemos que es lo lógico puesto que este rezo no es más que la representación del momento en el que muere el Señor y acompañamos a la Virgen en esos instantes. Y la forma de acompañar a la Virgen es estando a su lado.
Somos, y así lo dice nuestras reglas, una hermandad del Sábado Santo aunque viendo las actuales circunstancias veo complicado poder hacer la estación de penitencia en el mismo horario que se hacía anteriormente.

La vuelta a San José Artesano ¿se plantea?

Ahora mismo no. Ten en cuenta que es un decreto del Obispo Diocesano el que nos cambia de parroquia y no creo que el propio Obispo volviera a llevar a la hermandad de nuevo a San José Artesano. Si se planteara sería a largo plazo, ahora mismo no. Esto además necesitaría de unos requisitos legales que ahora mismo ni se plantean.
Lo que está claro que esta hermandad nació en el barrio del Parque y que una gran cantidad de hermanos son de este barrio. De hecho seguimos con nuestra aportación a Cáritas parroquial de San José Artesano ya que sabemos que va a repercutir en vecinos del barrio que pueden incluso ser hermanos o devotos de la Virgen del Rosario.
Además nuestra vinculación va a seguir durante la salida procesional. Vamos a pasar por delante de la iglesia camino del Cementerio, recorreremos calles del barrio y pasaremos por el interior del Parque Almirante Laulhé.

¿Se hará algo especial al paso por la iglesia de San José Artesano?

No, nada. El hecho de pasar por allí es por el recorrido. No podemos llegar de otra forma al Cementerio una vez descartada la idea de pasar dos veces –ida y vuelta- por el interior del Parque o el paso por Reyes Católicos que por sus circunstancias de ser una avenida muy ancha creímos que no era lo más adecuado para nuestro cortejo.

¿Cómo es la vida dentro de la comunidad parroquial de la Iglesia Mayor?

Es todo un mundo en el que nos estamos adaptando poco a poco pero con el apoyo de todos y con las facilidades que se nos muestran desde todos los ámbitos y personas.
Con nuestra presencia dentro de la Iglesia Mayor Parroquial lo que sí vemos es que ganamos mucho más en la difusión del mensaje de esta hermandad que no es otro que el del rezar el Rosario y acercar al pueblo a la Santísima Virgen. Tenemos unos horarios de apertura del templo muy amplios, un lugar en el centro de la ciudad y eso hace que muchas más personas se acerquen ante la Virgen.

¿La hermandad va a seguir manteniendo su idiosincrasia?

Por supuesto. Nuestra forma de ver la hermandad es sota, caballo y rey, y eso no se toca. Algunos se sorprenderán al ver el altar de cultos de estos días con flores, pero eso siempre lo hemos tenido.
A nosotros nos gusta agasajar con flores a la Virgen –y así lo hacemos por ejemplo en el Triduo de Octubre- aunque algunos crean lo contrario solo que en la salida procesional lo que queremos hacer ver es que la Virgen no se situaba sobre un suelo de flores sino un suelo empedrado o rocoso.

 Para el Triduo que comenzó el lunes la hermandad estrena un nuevo altar de cultos ¿Qué otros proyectos tiene esta Junta de Gobierno?

Sí, este altar que ahora estrenamos servirá exclusivamente para los Triduos de Cuaresma y de Octubre. Una vez pase Semana Santa también intentaremos trabajar para realizar otro altar en la misma línea que este –maderas oscuras y barnizadas- para el altar de diario aunque esto tenemos que estudiarlo detenidamente una vez pasen estos días.

¿Qué otros objetivos de futuro tiene la hermandad?

Lo fundamental es seguir involucrándonos en la vida parroquial, fomentar el rezo del rosario -y para ello los primeros viernes de mes estamos entregando unos pequeños libros para enseñar este rezo-, retomar a los hermanos que se han dado de baja en los últimos años y especialmente dedicar un alto porcentaje de los ingresos de la hermandad a acción social con las personas que más lo necesitan de nuestra ciudad a través de Cáritas, de comedores sociales o de las distintas asociaciones que tenemos en San Fernando.

¿Cómo vivirán los hermanos cuando a las once de la noche del Viernes Santo se abran las puertas de la Iglesia Mayor?

Creo que va a ser un sentimiento muy fuerte. Solo de pensarlo se me pone la piel de gallina. Muchos hermanos van a pasarlo mal dentro de la gran satisfacción que será poder volver a ver la salida de la hermandad. Son hermanos que lo han pasado muy mal y ver de nuevo ese apoyo por parte del pueblo de San Fernando va a ser una gran recompensa, aunque es bueno reconocer a aquellos que la han seguido apoyando también en los años que no se ha salido.
Tan solo con los ‘controles’ de penitencia vemos el apoyo no solo de hermanos sino de buena parte del pueblo isleño que reconoce nuestra particular forma de salir a la calle con recogimiento, rezando el rosario.
En definitiva va a ser un momento duro pero inmensamente satisfactorio.

Los cultos que en esta semana se están celebrando son predicados por tres sacerdotes muy especiales ¿Coincide con el apoyo recibido de los mismos durante este tiempo?

Hemos querido que tanto el director espiritual de la hermandad y párroco de la Iglesia Mayor, el Rvdo. P. Jesús Guerrero Amores, el vicario parroquial de la misma, Rvdo. P. Pedro Enrique García Díaz, como el arcipreste de la ciudad, el Rvdo. P. Alfonso Gutiérrez Estudillo, sean los que oficien estos tres días de culto. No es cuestión de pasado, es cuestión de apoyo en el presente y es nuestra forma de agradecerlo. 

(ISLAPASIÓN).