La Catedral de Cádiz se quedó pequeña para acoger la apertura del Año Jubilar Diocesano con motivo del 750 aniversario del traslado de la Diócesis desde Medina a Cádiz y que sirvió también como acto de apertura del curso pastoral para los cofrades isleños.

Cofrades isleños que acudieron en más de un centenar para participar en este acto que estuvo presidido por el Obispo de Cádiz y Ceuta, Monseñor Rafael Zornoza, quien estuvo acompañado del Obispo emérito de nuestra diócesis, Monseñor Antonio Ceballos, el Cardenal fray Carlos Amigo Vallejo, así como varios Obispos del Sur como Monseñor Asenjo -Arzobispo de Sevilla- o Monseñor Mazuelos Pérez -Obispo de Asidonia Jerez- entre otros.

Los cofrades isleños además de las distintas representaciones de las hermandades y cofradías estuvieron representados por una nutrida representación del Consejo local de Hermandades y Cofradías con Manuel Antonio García López al frente.

También una amplia representación del clero de la Diócesis en el que estuvieron muchos de los sacerdotes isleños así como los que realizan su trabajo pastoral en nuestra ciudad.

En su homilía Monseñor Zornoza no solo quiso hacer un repaso histórico en parte de la celebración que llevará a vivir intensamente con distintas actividades este Año Jubilar sino a llevar esta celebración en el día a día de la vida de la Diócesis. 

En cuanto a la forma de vivir este Año Santo, el obispo diocesano aseguró que “nuestra responsabilidad es profundizar  cada día en el seguimiento del Señor para ser discípulos y apóstoles. Nuestra conversión en este Año Jubilar es volvernos a Cristo, y por Él al Padre, renovando la fe y viviéndola con una total entrega. Estamos llamados en este Año Santo a entrar en una corriente de gracia de un nuevo Pentecostés para dar testimonio de Jesús”.

Asimismo, el prelado afirmó que la celebración de este Jubileo “es una fiesta para la Iglesia, un tiempo de gracia que tiene como objetivo bendecir al Señor por nuestra fe, acrecentar nuestra pertenencia a la Iglesia y acercarnos más al Señor. Hemos de promover la espiritualidad de la comunión. No se trata de que la Iglesia tenga una misión, sino de que la misión de Cristo tiene una Iglesia”.

El Papa Francisco ha concedido la gracia de un Año Jubilar Diocesano que se extenderá desde este momento hasta el 14 de septiembre del 2018.

Con el rezo de la oración del Año Jubilar y el canto de la Salve finalizaba una celebración eucarística marcada por el intenso calor dentro del primer templo de la Diócesis que no sirvió para aminorar la amplia participación de las hermandades y cofradías, especialmente de San Fernando. (ISLAPASIÓN).

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