Minutos antes de las once de la noche se abrían las puertas de la Iglesia de la Divina Pastora para que el cortejo formado por los hermanos de la cofradía de gloria de la parroquia comenzaran el discurrir por el itinerario marcado por las calles de la feligresía en rosario de antorchas.

En este anual acto de culto público previo al 15 de agosto fueron muchos los hermanos que participaron y en el que estuvo presente el predicador de los cultos fray Ricardo de Córdoba.

Con el rezo de sus hermanos y el acompañamiento musical de un trío de capilla el cortejo fue recorriendo las calles del barrio con especial seguimiento en el callejón San Miguel exornado para la jornada de hoy al igual que otras calles como la de Marconi. 

Minutos antes de la medianoche entraba el cortejo en el templo pastoreño que permanecía apagado por completo salvo la luz natural de los distintos altares. Era el momento de comenzar la felicitación a la Santísima Virgen que en este año corría a cargo de la hermana pastoreña María de los Ángeles -Gelen- Castro Carrillo.

Gelen supo resumir en sus palabras la devoción pastoreña del último cuarto de siglo en el que ha pertenecido a la nómina de hermanos de esta corporación. De sus vivencias personales -especialmente la Coronación- supo ir trenzando su prosa para rematar en bellos versos a la Virgen como primer regalo en el día de la Asunción.

El canto de la Salve Pastoreña así como los vivas a la Virgen pusieron el punto y final del acto pero el punto y seguido de un nuevo 15 de agosto junto a la Divina Pastora. (ISLAPASIÓN).

Galerías: