Ayer domingo, 23 de julio, terminaron las procesiones de Vírgenes con advocación del Carmen en Sevilla con la de la capilla de la calle Calatrava.

A las 19,50 horas la cruz alzada y los dos faroles se pusieron en la puerta de la pequeña capilla de la Santa Cruz del Rodeo para, de esta forma, comenzar la procesión.

La Virgen lució, como estreno, unos escapularios donados por una devota.

En el cortejo estuvieron presentes diversas representaciones de hermandades con estandarte y varas, y con los hermanos mayores en la antepresidencia. Entre las mismas estuvieron, entre otras, las del Carmen del Santo Ángel, San Gil, San Leandro, Omnium Sanctorum, Rosario de San Julián, San José Obrero o Candelaria Madre de Dios. También pudimos ver a los nuevos hermanos mayores de Todos los Santos y los Javieres, que se estrenaron con la vara dorada en esta procesión, tras sus recientes tomas de posesión de su cargo, Joaquín de la Peña y José Antonio Oliert, respectivamente. En la presidencia, junto al nuevo hermano mayor, Pedro Sánchez, estuvieron el párroco y director espiritual Pedro Juan Álvarez, el delegado de glorias, Miguel Ángel Martín, el director del Distrito Casco Antiguo, Luis Duarte y un representante de la Marina.

Los costaleros, al mando del capataz Antonio Santiago y sus auxiliares, hicieron un esfuerzo ímprobo para sacar a la calle el paso con la Stma. Virgen por la altura de la puerta.

Gracias al cambio en las reglas de la hermandad, aprobada en un cabildo extraordinario convocado al efecto en fechas recientes, la corporación de la Alameda de Hércules pudo adaptar su itinerario tradicional, que se sale de los límites de su feligresía, a la regla 56 de las actuales Normas Diocesanas y, de esta forma, poder transitar por los lugares de costumbre.

Como ya se hiciera el año pasado, se ha visitado antes el convento de San Clemente, para facilitarles el horario a las Hermanas, donde las monjitas esperaban a la Virgen del Carmen para rezarle y cantarle.

Posteriormente se pasó por la calle Arte de la Seda, donde desde la azotea de una casa se le lanzó una gran petalada.

Mas tarde, en la calle Santa Ana, le fueron cantadas las sevillanas de la Virgen del Carmen a cargo del saetero Ángel Díaz.

El acompañamiento musical estuvo a cargo, otro año más, de la Banda de música María Stma. de la Victoria (las Cigarreras), dirigida por el Maestro Toscano. (ISLAPASIÓN).

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