La Hermandad del Rocío que en estos momentos de la mañana celebra la eucaristía de inicio de la tercera jornada de peregrinación vivió ayer el primero de los días en las arenas de Doñana.

Una jornada marcada por la misa en la playa de las Piletas de Sanlúcar de Barrameda, la despedida de la Virgen del Carmen de Bajo de Guía y el embarque en la barcaza para cruzar a Doñana pasadas las once y media de la mañana.

Ya en el Coto se llevó a cabo el Ángelus en los primeros metros de arenas y el rengue en la zona de Marismillas para acabar pernoctando en Carboneras. 

Una jornada en la que los nuevos peregrinos conocen la dureza de las arenas secas del Parque y en la que se empezaron a vivir las primeras experiencias junto a un paraje único que da aún más encanto a este camino al encuentro de la Virgen del Rocío. (ISLAPASIÓN).

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