Procesión con tintes extraordinarios la que tuvo lugar en la tarde de ayer en Cádiz. La hermandad de Gloria de los Desamparados celebró su anual procesión de alabanzas, con la particularidad de salir desde la parroquia de San Antonio, debido a la rehabilitación de la Castrense y a las limitaciones de las dimensiones de la puerta de Santa Catalina, que impedían la salida desde allí.

La Virgen, que ya el pasado domingo fue trasladada a San Antonio, salió a la calle estrenando también la restauración realizada por el gaditano Luis González Rey.

La procesión salió a las seis y media de la tarde, y recorrerió San Antonio, Zaragoza, Cervantes, Vea Murguía, Navas, Soledad, Benjumeda (donde realizó una visita a las Hermanas de la Cruz), San José, Santa Inés, Sagasta, Ancha y San Antonio, recogiéndose pasadas las once de la noche.

Tras la salida de ayer, la titular de esta corporación de Gloria regresará a la iglesia de Santa Catalina en la tarde del lunes, abandonando San Antonio a las ocho y cuarto de la tarde y poniendo así fin a todos los cultos que han tenido lugar este mes de mayo. (ISLAPASIÓN).

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