Siempre han existido las "procesiones de niños" por llamarlo de alguna forma. Un grupo de niños que en un barrio cualquiera usan las cuatro cosas que tienen a mano y preferiblemente en Cuaresma montan una pseudo-procesión. El paso solía ser un palé con algún adorno, el tambor un bombo del tipo que fuera con dos palos y poco más. 

No es nuevo. Además en pregones, exaltaciones y carteles se ha contado en innumerables ocasiones como anécdotas de los exaltadores o pregoneros en el recuerdo a su niñez. 

Bueno esto viene a que desde hace un par de años unos jóvenes organizan una Cruz de Mayo en la barriada de los Olivos. Una Cruz de Mayo que ha ido subiendo poco a poco en los elementos externos e internos. 

El nombre de este movimiento tiene como apellido "17 de mayo" en referencia a la fecha que salieron por vez primera por estas calles del extrarradio isleño. Y hoy era el momento de sacar este paso tras algunas semanas de ensayos de la cuadrilla de cargadores que la porta.

En el cortejo se advierten algunos elementos más que esa procesión de niños que decíamos antes. La encabeza un crucificado que va acompañado de fieles portando velas y algunos monaguillos. Ese es el cortejo en el que si se ven mayoritariamente niños.

Tras estos el paso -antiguo de la JCC en el que se sacaba a la Virgen del Rosario de esta asociación- con exorno floral y elementos como el escudo corporativo de estos jóvenes. La Cruz con el sudario remata un paso que portan unos cargadores totalmente uniformados con camiseta serigrafiada para la ocasión. El paso lo manda un capataz, un adulto, que va guiando a la cuadrilla por el recorrido que deben completar en las cuatro horas en las que se desarrolla la procesión -de seis de la tarde a diez de la noche-.

Tras el paso una banda de música formada por músicos de varias bandas de nuestra ciudad y que son más de dos decenas interpretando un extenso repertorio por las calles por las que el paso va procesionando.

Abriendo el cortejo además y cortando el tráfico en los casos que ha sido necesario una pareja de la Policía Local que acompañó durante todo el recorrido a esta procesión. 

Edificios engalanados con banderas, refrigerio en la asociación de cargadores "Los de siempre", levantás dedicadas, relevos, y todos los elementos que se podrían ver en cualquier procesión de penitencia o gloria en nuestra ciudad.

Es por ello que no sabemos definir bien si lo que hoy se ha podido ver por las calles de la barriada de Los Olivos está en un lado o otro de esa delgada línea que queda entre una procesión de niños y una procesión ilegal con todos sus aditamentos al margen de la Iglesia. 

El tiempo dirá si es o no la versión letífica de la procesión que cada Viernes de Dolores recorre Gallineras con el Cristo de la Almadraba. El tiempo dirá. (ISLAPASIÓN).

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