Ya se abrió el tiempo de las Glorias en San Fernando. Y lo hizo un año más de la mano del Patriarca San José y su procesión de alabanzas por las calles del centro de La Isla.

Minutos antes de las siete de la tarde se conformaba dentro de la Iglesia Mayor el cortejo mientras el paso de San José presidía el primer templo de la ciudad. Eran momentos de últimas indicaciones por parte del capataz, Carlos Peña, a su cuadrilla de cargadores.

Las puertas se abrían pasadas las siete de la tarde en un gesto que recae en los últimos años en el pregonero de las Glorias, en este 2017 el Rvdo. P. David Gutiérrez Domínguez.

Se abrieron las puertas y mucho público esperaba en la Plaza de la Iglesia el transitar del cortejo que antecedía al Patrón de San Fernando conformado por las representaciones de otras hermandades, las salineras del Carmen de 2016 y algunos hermanos de la corporación llevando algunos de los atributos que la Esclavitud de San José saca a la calle. La representación del Ayuntamiento de San Fernando estuvo presidida por el sexto teniente de alcaldesa de la ciudad, Ignacio Bermejo.

El paso se levantaba antes de salir con la llamada por parte del Hermano Mayor de la Caridad, José Manuel Moreno, en conmemoración del 75 aniversario fundacional de la cofradía del Martes Santo. Sonaba el Himno Nacional una vez el Patrón había atravesado el dintel de la Iglesia Mayor. Sonaron después el Himno a San José y la marcha "San José" de Verdía.

Ya en la calle Real el buen tiempo animó a que muchos isleños acompañaran a San José en esta primera parte de su recorrido aunque si es cierto que el público fue de más a menos durante las casi cinco horas que la procesión estuvo en la calle. La evolución fue al revés para el acompañamiento musical del Patrón que un año más estuvo a cargo de la Banda de Música de las Nieves de la sevillana localidad de Olivares.

Y es que las primeras marchas como "Corpus Christi" o "Hiniesta Coronada" dieron la sensación de una banda de mucho menos nivel del esperado con unas cornetas desacompasadas y poca fuerza en la interpretación de estas marchas. Si es cierto que la banda se recompuso a medida que iban pasando las horas y que volvió a demostrar su buen hacer en la última parte del recorrido, ya con calles más estrechas.

Siguieron sonando las marchas sin solución de continuidad. "La Esperanza de Triana" de Farfán, "Danos la Paz" o "Sevilla Cofradiera" fueron otras de las composiciones que se fueron interpretando a medida que el cortejo iba recorriendo metros por la Plaza del Rey o la calle General Valdés.

Llegado a este punto el cortejo discurría por delante de la capilla de la Virgen de la Estrella del colegio de La Salle donde una representación de la Hermandad de Cristo Rey esperaba la visita del Patrón. Sonaron las marchas "Estrella Sublime" y "Cristo Rey" así como el Hermano Mayor de la cofradía del Domingo de Ramos llamó al paso para mandar que el mismo volviera a la calle Real en dirección a la calle San José.

De nuevo en San José se viven los momentos más álgidos de la procesión y también se concentra el mayor número de fieles y devotos. Con la marcha "Reina de Triana" volvieron a lloverle pétalos al Patrón en una petalada histórica que volvió a sacar los aplausos del público algo que difícilmente se pudo ver en el resto del itinerario.

Tras la calle San José y la llegada a la plaza del mismo nombre la Junta de Gobierno junto a las representaciones presentes rezaron la Estación menor en la capilla de los Desamparados dirigida por el Rvdo. P. Gonzalo Núñez del Castillo, párroco de la Vaticana y Castrense de San Francisco de Asís.

Volvía a sonar el llamador en la plaza y de nuevo San José encaraba a los ancianos de la residencia del mismo nombre que esperaban su anual visita. Momentos de gran emotividad los vividos acompañados de las marchas "A ti Manué" y "Mi Amargura".

Tras el saludo a la cofradía hermana de los Desamparados y la interpretación de la marcha "Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono" el cortejo -mucho más reducido sin las representaciones- ponía rumbo de nuevo al barrio de la Iglesia Mayor por la calle Pérez Galdós.

El paso por San Cristóbal -en lo que es de nuevo la entrada en su barrio- fue quizás menos representativa que en otros años y ya comenzaba en este punto a notarse el descenso de público viendo la procesión. 

Quizás sea esta -el paso por las calles San Francisco de Asís y San Pedro Apóstol- un momento de transición hasta otro de los puntos claves del recorrido josefino: la calle Jorge Juan. Aquí volvía a aglutinarse el público -no tanto como otros años- ávidos de escuchar las marchas y como no los versos de Santiago Muñoz, quien fuera pregonero de la Semana Santa de San Fernando en 2010.

Sonó "Rocío" y "Coronación de la Macarena" en el centro del barrio de la Iglesia Mayor acompañado de los peculiares movimientos del paso del Patrón y de nuevo los aplausos del público presente en las aceras.

La vuelta a la Iglesia Mayor -con un tiempo que acompañó en todo momento- siguió siendo un derroche de ambiente cofradiero en el que no faltó tampoco el cante de una letra dedicada al Santo Patriarca en el momento previo a que sonara "La Mardrugá" en el callejón Capataz Nicolás Carrillo.

Ya en la entrada en la Iglesia Mayor se volvió a notar el descenso de un público que acusa -en los años en los que el 2 de mayo no es fin de semana- el descenso en número en la segunda parte del recorrido.

Cerca de la medianoche se cerraban las puertas del primer templo de la ciudad para guardar tras de si la primera de las hermandades letíficas en procesionar por las calles de la ciudad. Buenos momentos los vividos esta tarde-noche junto al Patrón de los isleños. (ISLAPASIÓN).

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