El obispado ha decidido destituir a la junta de gobierno de la hermandad del Perdón después de que esta decidiera no realizar la estación de penitencia la pasada Semana Santa por no querer adelantar su horario de salida. El decreto del obispado, firmado por el vicario general Fernando Campos, concluye con el cese de la junta de gobierno y la suspensión por diez años de todos los componentes de la junta para formar parte de cualquier cofradía de la diócesis de Cádiz. Además, se nombrará un comisario para los próximos dos años y se deroga cualquier referencia horaria que se recoja en los Estatutos o el Reglamento de Régimen Interno de la hermandad.

El nombramiento de un comisario por dos años implica que la hermandad no podría realizar su estación de penitencia ni en 2018 ni en 2019 salvo que el comisario, que se conocerá en breve, estime lo contrario.

La decisión que ha tomado el obispado se ha estudiado durante las últimas semanas y ante la negativa de la cofradía de aceptar el horario fijado por el Consejo de hermandades, aprobado en pleno de hermanos mayores y después ratificado por el secretario diocesano, Alfonso Caravaca y el delegado episcopal de las hermandades, Juan Enrique Sánchez.

En cierto modo esta medida es la que se esperaba ya desde hace tiempo debido a que los miembros de la junta de gobierno del Perdón habían decidido no obedecer una norma establecida por órganos superiores. Como se recordará los desencuentros de la cofradía comenzaron con el Consejo que fijó la hora de llegada a Catedral a las 2.35 de la madrugada. La junta de Ricardo Díaz decidió entonces interponer un recurso ante el secretariado que fue resuelto en contra. Desde el Perdón se argumentaba que según una norma interna la salida estaba establecida a las 3.00 de la madrugada. No obstante en dicho punto de su reglamento interno se especificaba que debía tener la aprobación de la autoridad eclesiástica, lo que en este caso no se producía. El delegado episcopal de hermandades volvió a resolver el recurso a favor de lo indicado por el Consejo y a partir de ahí la cofradía encaró un periodo de incertidumbre sobre su presencia o no en la Madrugada del Viernes Santo. Incluso se celebró un cabildo extraordinario en el que los hermanos optaron por ceder a la junta de gobierno la decisión con respecto a su salida procesional. Así las cosas y a falta de poco más que una semana para el Domingo de Ramos, Ricardo Díaz presentó un escrito para comunicar que no realizarían su estación de penitencia por «causas de fuerza mayor y motivos económicos». Esta decisión, que ya había tomado la junta de gobierno previamente el viernes anterior, sacudió a los cofrades que confiaban en que se optara por aceptar la norma.

A partir de ahí se han producido numerosas reacciones en el mundo cofrade de quienes están a favor y en contra pero lo cierto es que una hermandad como la del Perdón se ha quedado sin realizar su salida procesional por una cuestión de minutos. La medida adoptada por la junta de gobierno no fue bien recibida por la autoridad eclesiástica. Díaz, hermano mayor del Perdón, presentó la convocatoria de cabildo de elecciones pero el secretariado diocesano decidió a su vez no autorizar este cabildo porque la hermandad se encontraba en «una situación de desobediencia».

La destitución de la junta estaba en el aire desde el mismo momento en que comunicaron que la cofradía no iba a salir. Sin embargo ha sido ahora, transcurridos unos diez días de la Semana Santa cuando el obispado ha firmado el decreto en el que se recoge esta medida. Lo más duro para la cofradía es el nombramiento de un periodo de comisariado para los próximos dos años.

El presidente del consejo de hermandades, Martín José García, no ha querido entrar en demasiadas valoraciones aunque sí ha vuelto a incidir en que «hay que ser prudentes y verlo todo desde la fraternidad y el ser Cristiano que es lo que nos mueve a todos los cofrades».


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