El Viernes Santo es un puzzle de difícil solución. Eso no es algo nuevo, sino que viene arrastrándose desde hace bastantes años. Los cambios en las hermandades intentan solucionar esta situación pero siempre ocurre algo, algún fleco que hace que no termine de encajar.

En este año la última de la jornadas con varias hermandades en la calle comenzaba a las seis de la tarde con la salida de la Hermandad de los Desamparados una cofradía que había cambiado su horario e itinerario para que la cofradía del Santo Entierro pasara la segunda por Carrera Oficial por detrás de la Hermandad de la Soledad.

La salida acogió a un buen número de isleños ávidos de cofradías en esta jornada aún con la resaca de un Jueves Santo más largo que de costumbre. El cortejo de la hermandad -uno de los más reducidos de nuestra Semana Santa- salía en dirección a la calle Real por la calle San José mientras en el interior del pasillo que da acceso al colegio San José se levantaba el paso del Cristo de la Sangre.

Tras la complicada maniobra de salida el imponente crucificado que tallara Alfonso Berraquero era elvado sobre el paso tras salvar el dintel que da acceso al colegio y la capilla. El paso giró hacia los ancianos de la residencia de San José para con paso firme y decidido subir la calle mientras ya en el interior se elevaba el paso de la Virgen de los Desamparados.

La misma maniobra realizada el paso de palio que estuvo acompañado por la Banda de Música de la Hermandad del Nazareno. Con toda la cofradía en la calle el ritmo de la procesión es bueno, quizás algo más presuroso de lo que se preveía puesto que en el encaje de la jornada -pasar tras el Santo Entierro en la plaza Iglesia- llegaron con cerca de 20 minutos de adelanto lo que provocó un "auto-parón" a los hermanos de esta cofradía.

La hermandad en la calle es un cortejo reducido pero en el que se pueden ver claras diferencias entre el paso del Cristo de la Sangre y la Virgen de los Desamparados algo que hace difícil una visión homogénea de la cofradía en la calle.

La vuelta a la capilla con la bajada de la calle San José es quizás uno de los momentos de mayor número de cofrades en las aceras y de los más esperados por los hermanos de esta cofradía. 

El Viernes Santo se pudo ver que el nuevo horario e itinerario se quedó corto para la Hermandad de los Desamparados. Para el próximo año tendrán que valorar salir más tarde o alargar el recorrido para llegar sin tanto adelanto a la Plaza de la Iglesia y de esta forma pasar tras el Santo Entierro. (ISLAPASIÓN).

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