La Hermandad de las Tres Caídas -la más joven en la nómina de la Semana Santa- logra a base de cambios puntuales cada año ir haciéndose con una personalidad en la calle.

Si primero fue la Venta de Vargas, luego la calle Ancha -por aquel año de levante- y la visita a la plaza de la Pastora este año el nuevo itinerario para salvar el paso por la calle Las Cortes trajo un nuevo punto, la calle Jorge Juan.

Y es que las modificaciones van generando una mejoría para todos los sentidos en la hermandad. La salida algo más tardía hace que sus hermanos más pequeños puedan comer en casa y de esta manera sobrellevar mejor la tarde con la túnica.

También acompañó una leve brisa que hizo que a las dos y media de la tarde cuando se abrían las puertas de la Sagrada Familia el público pudiera ver sin problemas -con menos calor que el Miércoles Santo con Gran Poder- un momento en el que con los sones de la Agrupación Musical Esencia y la cuadrilla de hermanos cargadores lleva a grado sumo ese binomio que ya se iniciara el pasado año.

Tras la salida y el paso por las primeras calles del barrio la Glorieta y San Rafael camino de Ancha. Pero antes de esta calle un momento para el recuerdo. Y es que la Junta de Gobierno de Tres Caídas quiso recordar al fallecido Alfonso Berraquero al pasar en la confluencia de San Rafael con Bonifaz. Para ello el paso se giró entrando casi por completo en la calle en lo que fue uno más de los reconocimientos que han ido salpicando los días de nuestra Semana Santa.

En la calle Ancha algo más de público que en años anteriores que bajaron junto al Cristo que tallara Jesús Vidal y al que iban acompañando mientras sonaban de dos en dos las marchas por parte de la agrupación.

Y si en Ancha mucho público no faltó tampoco en la plaza de la Pastora lugar en el que cada año el paso de las Tres Caídas se posa frente al Bar Casa Naca momentos antes de enfilar su camino hacia la Carrera Oficial.

Eran las seis de la tarde y el paso llegaba a este punto tan semanasantero en el que se esperaba también la salida de la Hermandad de la Misericordia poco minutos después.

Marconi, curvas de Capitanía y Real ya con un ritmo más presuroso, tanto que llegaron algunos minutos adelantados a la Carrera Oficial y a la Cruz de Guía de esta joven cofradía le tocó esperar.

Como esperando estaban en el barrio de la Iglesia Mayor su paso por estas calles que recorría por vez primera la cofradía de las Tres Caídas. En especial Jorge Juan en la que de nuevo la combinación de las marchas con el andar de la cuadrilla de cargadores trajo nuevos momentos de alto sentir cofradiero.

El nuevo itinerario para salvar el paso por la calle Las Cortes fue muy acertado además que deja libre esa zona para la Hermandad del Perdón y no tener que hacer nuevos encajes con la cofradía de la Misericordia. El Jueves Santo se libera de puntos negros y la Hermandad de las Tres Caídas gana en público y lugares de interés.

Dejado el barrio de la Iglesia Mayor atrás el cortejo se encaminaba por la plaza de toros hacia la Venta de Vargas donde de nuevo las saetas fueron las principales protagonistas así como marchas con letras cantadas por las mejores voces del flamenco isleño actual. 

Y de la Venta de Vargas de nuevo a su barrio pasando por el puente del Gran Poder. Más público que de costumbre en esta parte del itinerario donde las vistas estaban puestas de nuevo en la recogida. Últimos esfuerzos por parte de su cuadrilla y últimos momentos de la hermandad en la calle.

Tres Caídas encontró parte de un nuevo itinerario que la hace si cabe más llamativa en la calle. La hermandad más joven sabe también como mejorar en poco tiempo. (ISLAPASIÓN).

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