Almohadas amarradas. Flores listas en ambos pasos. Caras de satisfacción por todo el trabajo realizado. Esa es la sensación de alguien que pasa a estas horas por la Iglesia Mayor y se deleita de los pasos de la Hermandad de Columna a falta de los últimos detalles. 

La cofradía mira ahora los partes meteorológicos. El Levante parece que no se irá pero esperan una mejoría. Mientras por su parte el trabajo está más que realizado y esperan poder disfrutar de una histórica noche de Domingo de Ramos.

En la candelería del palio de la Virgen de las Lágrimas un recuerdo a Alfonso Berraquero -con su nombre- en una de las velas. Es el particular homenaje de esta cofradía al que fuera Hijo Predilecto de San Fernando. 

Mañana será otro día. No será otro día. Será Domingo de Ramos. (ISLAPASIÓN).

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