La alcaldesa de la ciudad, Patricia Cavada, acompañada de la concejala de Fiestas, Mar Suárez, se ha reunido hoy con el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, Jesús Cruz, y miembros de la junta permanente de este organismo. El objetivo de este encuentro ha sido poner en común los asuntos relacionados con la celebración de la próxima Semana Santa, especialmente en lo que se refiere al paso de los cortejos procesionales por las calles de la ciudad.

La primera edil ha manifestado la total disposición del gobierno municipal a colaborar con las hermandades a la hora de minimizar los efectos de las obras que se están llevando a cabo en determinados puntos de la ciudad y que afectan a los itinerarios por donde discurren las procesiones. El caso en el que más incide el Consejo es el relativo a la rehabilitación del edificio del Ayuntamiento, al permanecer valladas las calles Isaac Peral, Calderón de la Barca y la Plaza del Rey en la confluencia de las calles General Valdés y Las Cortes. Se trata de viales que son utilizados por la mayoría de las cofradías, primordialmente este último, dada su cercanía con la Carrera Oficial.

El Consejo ha informado de que algunas hermandades han optado ya por otras posibilidades, bien saliendo de Carrera Oficial para bajar la calle Dolores, subiendo el tramo de Isaac Peral hasta General Valdés o continuando por Real. No obstante, se prevé que un determinado número de cofradías decidan continuar la Plaza del Rey al ser la única opción que permite dirigirse hacia Carrera Oficial o regresar a sus respectivos templos sin alterar los horarios considerablemente.

En este sentido, la alcaldesa ha transmitido al Consejo la disposición municipal a facilitar el paso de las procesiones por el tramo frente al Palacio Consistorial, habilitando el ancho de la calzada que queda libre de vallas y procediendo a nivelarlo con el acerado de la Plaza del Rey utilizando material fijo como es el caso de hormigón y evitando así el uso de material terrizo.

Respecto a los inconvenientes que puedan provocar el ancho y alto del espacio libre para que discurran los pasos procesionales, el presidente del Consejo ha entregado en esta reunión las medidas de las andas de cada hermandad, tal y como le había solicitado la alcaldesa en su momento, con el objetivo de comprobar si alguno de ellos se puede ver afectado sobre todo en la confluencia de la calle Hermanos Laulhé, donde la valla perimetral de seguridad de las obras del Ayuntamiento y el árbol de la plaza ubicado en esta esquina estrechan el espacio dispuesto para circular. Los técnicos municipales estudiarán ahora las posibilidades para permitir el tránsito de las cofradías, teniendo como referencia primordial el paso más ancho y alto de la Semana Santa isleña, cuya medida es de 2,70x6,50 metros.

Finalmente, la alcaldesa ha informado al Consejo de que el Ayuntamiento continuará engrandeciendo la Semana Santa isleña como acontecimiento de gran importancia, tanto desde el punto de vista religioso como lo que supone para la imagen y la economía de la ciudad, adelantando que para esta Semana Santa se ampliará el número de balconeras decorativas y fundas de vallas que se confeccionaron el año pasado y que vinieron a embellecer el centro de la ciudad en unos días donde miles de isleños y visitantes transitan por las calles para contemplar los cortejos procesionales.