No es una semana cualquier en el barrio sevillano de Triana. El Santísimo Cristo de las Tres Caídas y la Virgen de la Esperanza se encuentran estos días la parroquia de Santa Ana por un motivo especial, para conmemorar el cuarto centenario de la fusión de ambas corporaciones.

Sucedió en 1616. Ocho años antes se fundaba la hermandad de las Tres Caídas en el convento de las Mínimas. El Cristo llegó al extinto convento del Espíritu Santo, actual colegio de Cristo Rey, lugar donde se unieron ambos hasta el día de hoy.

Por tal motivo, el Cristo de las Tres Caídas y la Virgen de la Esperanza muestran una estampa histórica en la Catedral de Triana, el templo más antiguo de Andalucía que anda inmersa en su 750 aniversario.

Un altar con el Cristo a los pies de la Virgen. Contiene tintes alegóricos, con los ángeles situados a cada lado portando la bandera de cada titular como motivo de la fusión de ambas corporaciones. Dos ángeles que son los que habitualmente flanquean al Cristo más antiguo de la Semana Santa de Sevilla, el de la Vera Cruz.

Por otro lado, el montaje consta con elementos como el frontal de la Pastora de Cantillana, los blandones cedidos por la hermandad de la Sed y de las Aguas, la canastilla del Carmen del Santo Ángel que se ha utilizado como peana y las columnas de la antigua carreta del Rocío de Triana. Además, en el plan de altar se sitúan los blandones de la sacramental de Santa Ana, es decir, de la propia Esperanza de Triana. Todo ello, rematado por unos candelabros de plata.

Debido a la restauración del altar mayor de la parroquia de Pedro de Campaña, se limitaron los puntos de luz y la reducción de altura, por lo que los altares de culto se han reducido considerablemente.

Las imágenes se han vestido con el ajuar que lucían a finales del XIX. El Cristo de las Tres Caídas porta la túnica de Santa Bárbara. Una recuperación histórica a través de la reconstrucción del diseño original de la túnica, cuyos bordados primitivos se conservan en uno de los mantos de la Virgen. El artista y hermano de la corporación, Francisco Javier Sánchez de los Reyes, reconstruyó el dibujo que Rodríguez Ojeda. Por otro lado, el Cristo portaba la recuperada cruz de principios del siglo XX, cuando realizaba la estación de penitencia sólo con el cirineo y unas potencias de plata.

La Esperanza de Triana de luto, con la corona de Gabriel Medina, data de 1937. Una presea tomada como modelo para realizar por Juan Borrero, la de oro en 1984 para la coronación canónica. La saya es de Rodríguez Ojeda, bordada en hilo de oro sobre terciopelo negro, pasa en los años 70 a terciopelo azul por las hermanas Martín Cruz y de nuevo, a su color original en 1998 por Teresa y Enríquez y con bordados añadidos en 2003 en la parte superior. El manto de vistas con bordados de hilo de oro sobre terciopelo negro con diseño de Javier Sánchez de los Reyes. El ajuar lo completó un fajín y el nuevo pañuelo donado por un grupo de hermanos. El fajín lo estrenó en 2014, confeccionado y bordado por Julián Torres. (ISLAPASIÓN).

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