Durante el fin de semana pasado la Virgen de las Lágrimas de la sevillana Hermandad de la Exaltación estuvo de Besamano y se pudo admirar que no cesan los imponentes altares que viene instalando esta corporación en la parroquia de San Román. Una recuperación de aquello monumentos en Santa Catalina.

Todo ello es posible gracias a sus priostes, Manuel Martínez Segura y Raúl López García, además del equipo de priostía que forman todos una sola pieza.

La Virgen de la Lágrimas se situaba delante del altar mayor, flanqueada por dos faroles cedidos por la hermandad de los Aceituneros de Utrera.

En la zona trasera, se ha mantenido gran parte del altar del triduo de la dolorosa celebrado la semana anterior al besamanos. Presidiendo, una gran obra como es el Simpecado del Rosario de Santa Catalina que el próximo día 1 saldrá en procesión. (ISLAPASIÓN).

Galerías: