Desde el año 2001, cuando se aceptó que el Vía-Crucis de los Consejos de Hermandades y Cofradías de la Diócesis pudieran realizarse no solo con crucificados, llevaban los cofrades de San Fernando esperando a que este estuviera presidido por Jesús de los Afligidos. 

Ni con los mandatos de Manuel Muñoz Jordán al frente del Consejo –quien manifestó abiertamente que mientras fuera presidente no presidiría el Titular de su cofradía- ni en los tres primeros años del mandato de José Manuel Rivera se había pensado en esta imagen. Todo estaba previsto para hacerlo coincidir como eje central del programa de actos y cultos del 75 aniversario fundacional de la Hermandad de los Afligidos. Y la espera mereció la pena.

Pocos minutos después de las siete y cuarto de la tarde, con la puesta en escena que se le atesora a la cofradía de los Afligidos, se abrían las puertas de la iglesia del Santo Cristo para dejar ver un cortejo preparado al milímetro. 

Aunque las rachas de viento eran constantes y la velocidad del viento no bajó durante toda la jornada sino que en algunos momentos incluso aumentó, nada iba a dejar al pueblo de San Fernando sin ver como Jesús de los Afligidos presidía este piadoso acto que da comienzo a la primera semana completa de Cuaresma.

El cortejo de la hermandad, que salía con un ritmo constante, estaba encabezado por el diputado de cruz acompañado de dos servidores de libres a los que seguía la primitiva Cruz de Guía de la corporación –del año 1942- escoltada por sendos faroles. Esta cruz, portada por el ex presidente del Consejo de Hermandades y ex hermano mayor de Afligidos, Manuel Muñoz Jordán, fue la gran reminiscencia de los orígenes de la cofradía en el cortejo que puso en la calle la hermandad del Lunes Santo. 

Tras la Cruz de Guía el primero de los tramos con parejas de hermanos con cirios rojos, tras los cuales seguían dos tramos más precedidos por el Guión del Lema y el Guión Sacramental respectivamente. 

En el último de los tramos, y siguiendo al Guión de la Hermandad un tramo formado por algunos de los hermanos de la cofradía que han sido pregoneros de la Semana Santa –Antonio González Cabrerizo, Juan José Romero Ruiz y Juan Ramón Prieto Massoni-, hermanos de honor de la cofradía, ex Hermanos Mayores, el Hermano Mayor Honorario José Macías Martín, las insignias de oro de la cofradía –Antonio Sánchez Mallou y José Antonio Rodríguez Molina-, y el hermano fundador y número 2 en la nómina de la cofradía, Eugenio Baturone Linares, que aunque no participó del cortejo del traslado si estuvo en el momento del comienzo del mismo y posteriormente en la iglesia Mayor Parroquial.

A esta parte del cortejo se le sumaban en el tramo de presidencia una representación del Consejo Parroquial del Santo Cristo, Mariano Domínguez Morillo como hermano mayor de Vera-Cruz y la junta de gobierno de los Estudiantes con su hermano mayor, Manuel Muñoz Rivero a la cabeza.

Una vez todo el cortejo se encontraba fuera del templo, y cuando la parihuela con Jesús de los Afligidos ya se movía dentro del Santo Cristo, comenzaron a escucharse las primeras piezas a cargo de la Coral ‘Logar de la Puente’ que junto con la capilla de música de la Banda Sinfónica Municipal que ponían el acompañamiento musical del traslado.

Tras los mismos la cruz parroquial y los ciriales de la cofradía que junto con dos servidores de libreas abrían paso a Jesús de los Afligidos que lucía, para la ocasión sobre la parihuela de la hermandad sevillana de la Candelaria exornada con claveles. El Titular cristífero de la cofradía del Lunes Santo se mostraba con la túnica de salida bordada, la cruz con la que se muestra cada Lunes Santo y con un nuevo juego de potencias donado por un grupo de hermanos. 

Como detalle, el llamador de la parihuela –portada por los propios hombres que conforman la cuadrilla de cargadores del Lunes Santo a las órdenes de José González García- era el que antiguamente hacía levantar el paso de misterio de la hermandad hasta la inclusión en 1994 del que lleva en la actualidad obra de los talleres de Villarreal.

Tras Jesús de los Afligidos, el preste, en este caso el párroco del Santo Cristo, Rvdo. P. Rafael Pinto Vega, acompañado tras de sí por un grupo bastante numeroso de fieles y devotos que cerraban el cortejo.

En el itinerario de ida hacia la iglesia Mayor Parroquial destacó el paso por las calles Mazarredo y González de la Vega, ambas estrechas y, aunque por el viento no se pudieran ver encendidos los candelabros de la parihuela, acompañó al recogimiento que esta cofradía marcó, también, en el traslado hacia el primer templo de la ciudad.

Una vez el cortejo entraba en la iglesia Mayor Parroquial, los hermanos se iban disponiendo en los distintos bancos de la nave central mientras las primeras filas eran ocupadas por las autoridades civiles y resto de representación de las distintas hermandades y cofradías de la ciudad.

Jesús de los Afligidos, una vez cruzado el dintel del templo, se dirigió hacia el altar mayor por la nave en la que se encuentran los Titulares de la cofradía de Columna. Ya una vez colocado en el centro del mismo por la cuadrilla encabezada por Dominico Guillén Sánchez y José González García. Al mismo momento en el que se situaba el resto del cortejo dentro del templo comenzaba el rezo de las catorce estaciones que estuvieron a cargo del vicario parroquial del Santo Cristo y que contó con las meditaciones en la voz de Charo Pérez y Paz Santana.

La primitiva Cruz de Guía de los Estudiantes iba cargada por los distintos cofrades de las hermandades encargadas este año de realizar cada una de ellas, con el especial añadido de ser el primer año en el que se han añadido varias hermandades letíficas a este acto. La Cruz de Guía, escoltada por faroles iba acompañada del párroco del Santo Cristo quien, de rodillas, oraba ante la cruz en cada uno de estos misterios.

Al llegar a la decimocuarta estación y tras el rezo oportuno y la despedida de la iglesia Mayor, el cortejo se recomponía para, por la plaza de la Iglesia coger rumbo hacia Constructora Naval por González Hontoria. En esta parte del recorrido, quizás algo deslucido por el fuerte viento, se notó un descenso del público que contemplaba como el Titular de los Estudiantes volvía a su templo.

Una vez enfilado el cruce entre la calle Churruca y Ancha el cortejo volvió a retomar un ritmo algo más presuroso y en pocos minutos el fiscal de Cruz de Guía abría las puertas del Santo Cristo para que volvieran a entrar los hermanos que acompañaban a su Titular.

Jesús de los Afligidos entraba en su templo en el que esperaba María Santísima de la Amargura y en el que tras una oración final por parte del párroco se procedió al momento de agradecimiento a cargo del Hermano Mayor de la cofradía. Muñoz Rivero quiso agradecer a todos los hermanos el acompañamiento y el saber estar durante toda la jornada, así como quiso entregar un recuerdo a las dos personas encargadas de las meditaciones, a la Coral Logr de la Puente y capilla de música de la Sinfónica Municipal, al presidente del Consejo de Hermandades y al Arcipreste de la ciudad, Rvdo. P. Alfonso Gutiérrez Estudillo.

Con las últimas fotos delante del Señor de los Afligidos como recuerdo imborrable de esta jornada se cerraban las puertas del Santo Cristo en lo que será, tal como acertadamente recordó el Rvdo. P. Rafael Pinto “una jornada para la historia de la cofradía” a lo que añadimos que también para las hermandades y los cofrades de San Fernando que pudieron contemplar la mejor versión de un Vía-Crucis con traslado que se recuerda y que, casi con total seguridad, marcará las pautas de estos actos de culto en un futuro no muy lejano. (ISLAPASIÓN).

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