El Nazareno se reencontró ayer con su barrio. Como si fuera un Jueves Santo, pero en pleno mes de octubre, Santa María, fiel a su Señor, no faltó a la cita y se engalanó para celebrar el 400 aniversario de la llegada de la imagen a esta zona del casco antiguo de Cádiz. Un día grande en el que sus vecinos volvieron a entregarse al Greñúo. 

Poco antes de las cinco de la tarde, la calle de Santa María ya se encontraba repleta de público a la espera de la salida de la procesión de alabanza. Un traslado que le llevaría al filo de la madrugada a la Santa Iglesia Catedral. 

La de ayer fue una jornada de estrenos, ya que minutos antes de la salida del cortejo se bendijo el nuevo guion corporativo elaborado por el bordador jerezano Fernando Calderón. Asimismo, el Nazareno lució una nueva espléndida túnica de cola bordada y se pudo escuchar la marcha Al Señor de Cádiz, de Alberto Barea. 

No eran ni las 17 horas cuando la cruz de guía salió por la puerta de la iglesia del monasterio de Santa María. Los hermanos de esta cofradía estuvieron acompañados durante la procesión por una amplia representación de las cofradías del Nazareno de localidades de la provincia de Cádiz como Medina Sidonia, Conil, San Fernando, Puerto Real y Espera. Además, también se sumaron hermanos de cofradías capitalinas como las de Ecce-Homo, Vera-Cruz o La Merced. 

Otra singularidad del cortejo que salió ayer fue que uno de los hermanos portaba la Medalla de Oro de la ciudad, que le fue concedida al Nazareno hace un año y que le impondrá hoy el obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, durante la celebración de la solemne función pontifical que se celebrará en el primer templo de la ciudad a partir de las 12 del mediodía. 

Pasados diez minutos de las cinco de la tarde, el paso del Nazareno alcanzaba la puerta de la iglesia de Santa María. Silencio en la maniobra y pasión desbordada a su salida. Aplausos y piropos de sus vecinos del barrio se mezclaron para demostrar la devoción hacia el Greñúo. 

Alegría en la calle y sobriedad en el andar de la cuadrilla de hermanos dirigida por el capataz Jorge Gómez. Tras una maniobra limpia, el paso entró en su calle de Santa María bajo los sones de la marcha Regidor Perpetuo, de Abel Moreno, interpretada por la Academia Banda de Música de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de San Fernando. 

"¡Qué suerte tiene Cádiz de tenerte!", le gritó al paso del Nazareno una persona para mostrarle la veneración de su barrio una vez que abandonó la rampa de salida de la iglesia de Santa María para buscar poco a poco la estrechez de Jabonería. 

La procesión de alabanza de ayer también dejó postales novedosas, como el paso por la avenida Ramón de Carranza, un lugar inusual para contemplar el paso de una hermandad. 

Con un lento caminar, el Nazareno fue cumpliendo con sus estaciones en las iglesias de San Juan de Dios, San Francisco, San Antonio, San Pablo y Nuestra Señora de la Piedad antes de recogerse en la Santa Iglesia Catedral. Una celebración que hoy tendrá su segunda parte con el traslado hasta su iglesia de Santa María, un trayecto en el que su barrio volverá a mostrarle su fervor.

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