Fue pasadas las siete de la tarde cuando se abrieron ayer las puertas de la Iglesia Conventual de Jesús Nazareno para que la venerada imagen de la cofradía con sede en la iglesia de las monjas iniciara una procesión extraordinaria que contó con un tiempo inmejorable y un muy buen ambiente de público en las calles. 

Pocos minutos después, la Banda de Cornetas y Tambores Vera Cruz de Los Palacios desfilaba ante la puerta principal del templo para tomar posición, a la espera de la salida del paso del Nazareno. Fue en torno a las siete y veinte de la tarde cuando comenzó a asomar bajo el dintel de la puerta entre las columnas salomónicas de la fachada principal del templo el paso del Señor de Chiclana, ayer exornado con claveles y rosas rojas para conmemorar un histórico aniversario, el de los 350 años de presencia de las Madres Agustinas Recoletas en la ciudad. 

Tras ello, la ya tradicional y compleja salida del paso plateado del Nazareno, debido a las reducidas dimensiones de la citada puerta, antes de iniciar la primera revirá para encarar la calle Hormaza a los sones de una majestuosa banda de tambores y cornetas que hizo ayer en la ciudad las delicias de los aficionados a la música cofrade, además de poner emotividad y pasión a muchos de los momentos de la procesión extraordinaria. 

Antes, el cortejo ya había encarado la cuesta y posteriormente la calle Ramón y Cajal, una comitiva formada ayer por las representaciones de las hermandades de gloria y de pasión de la ciudad, varias cofradías nazarenas de la diócesis, un grupo de mujeres ataviadas con el traje de mantilla y dos filas de hermanos portando cirios, además de la representación de la Corporación municipal en la que estuvieron presentes ediles del PP y del PSOE, encabezados por el propio alcalde de la ciudad, José María Román. 

Bajo las trabajaderas del paso, como no podía ser de otra forma, los costaleros de la Peña Nazarena, en este caso tanto los del Cristo como los del palio de Nuestra Señora de los Dolores, mandados por los capataces de ambos pasos. 

Tras una emotiva salida, el cortejo se dispuso a recorrer un itinerario que tendría en algunos de los puntos tradicionales del casco histórico su principales atractivos, como la Plaza del Santo Cristo ante la capilla del mismo nombre, en el atrio de la Iglesia de San Juan Bautista o en la Parroquia de la Santísima Trinidad, uno de los momentos más especiales del itinerario. 

Fue en dicho templo donde la imagen del Nazareno protagonizó otra imagen histórica en la jornada de ayer, ya que el paso del Señor de las Monjas entró en San Telmo para rendir visita al templo jubilar en la ciudad con motivo este año del Jubileo de la Misericordia. 

De esta forma, a medida que pasaron las horas en la tarde noche de ayer fue en aumento el número de personas que se congregó en las calles de la ciudad para ser partícipe de una jornada histórica en la que la imagen del Nazareno rindió tributo a las Madres Agustinas Recoletas, una congregación que cumple tres siglos y medio en la ciudad y que con la procesión de ayer comenzó a celebrar una efeméride que se conmemora el próximo mes de diciembre y que tiene por delante diversos actos y encuentros con tal motivo. 

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