Un grupo de hermanos de la Santa Caridad de Cádiz acompañado de familiares y devotos arrojaron en aguas de la Alameda las “Rosquillas de San Rafael” bendecidas el año anterior ya que, siguiendo una antigua tradición, deben “servir de alimento a los peces.”

Aunque de origen incierto, parece ser que así se  rememora al pez con cuya hiel el Arcángel San Rafael curó la ceguera del padre de Tobías.

Ya se encuentran bendecidas las nuevas rosquillas que se pondrán a disposición de los devotos en estos días previos a la festividad de los Santos Arcángeles.  (ISLAPASIÓN).