Por fin llegó el día tan esperado por la hermandad de La Soledad. Después de un intenso año de actividades conmemorativas, ayer se celebraba la solemne misa pontifical y a continuación la salida procesional extraordinaria con la que la entidad ponía el broche de oro a los actos en torno al 450 aniversario de su fundación. 

Los preparativos llevaban meses en marcha pero en los últimos días la hermandad entera se volcó en la organización y en el remate de los últimos detalles. Por la mañana la plaza de España ya lucía completamente engalanada para la ocasión, con una hermosa alfombra de sal confeccionada por el Grupo Joven de la hermandad y otros enclaves como la plaza Peral también lucían especialmente decorados para una fecha tan importante. 

Tras la multitudinaria misa celebrada en la Basílica Menor de Nuestra de los Milagros Coronada, presidida por el obispo de Jerez, José Mazuelos, y concelebrada por el director espiritual de la hermandad, Diego Valle, numerosas personas aguardaban ya en la Plaza de España la salida del paso extraordinario montado para la ocasión, un paso en el que a modo de Piedad se habían instalado las imágenes de la Santa Cruz, el Cristo Yacente fuera de su urna y la imagen de Nuestra Señora de La Soledad. El montaje ha sido obra de David Calleja, director artístico de la hermandad, que además es el vestidor habitual de la imagen de la Virgen. 

Los sones musicales que acompañaron el recorrido estuvieron a cargo de la banda municipal de Barbate, bajo la dirección de José Sanjuan Varo, autor de la marcha dedicada a La Soledad. También el grupo Stella Maris puso su buen hacer al paso de la hermandad por la Plaza del Castillo. 

En el cortejo, que salió a las diez de la Prioral a los sones de las campanas, participaron representantes de las distintas hermandades portuenses, así como de otras entidades hermanas de localidades como Jerez o Puerto Real. Un numeroso grupo de hermanas ataviadas con mantillas también tomaron parte en el recorrido, aportando así realce al itinerario. Por parte municipal estuvieron en el recorrido el concejal de Fiestas, Ángel Quintana -el alcalde se encontraba fuera de la ciudad- y ediles del PP y Ciudadanos. 

La imagen de Nuestra Señora de La Soledad lucía una elegante saya confeccionada en terciopelo negro bordada en oro (obra también de David Calleja) y un nuevo fajín que ha sido donado por un grupo de hermanos. 

El recorrido del cortejo, que se prolongó hasta alrededor de la una y media de la madrugada, congregó a su paso a numerosos portuenses que no quisieron perderse este acontecimiento extraordinario, y también a muchos curiosos que se encontraron con la procesión sin esperarlo, como algunos grupos de turistas que, extrañados, preguntaban por el motivo de este recorrido en pleno mes de agosto. (ISLAPASIÓN).

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