Otro 15 de agosto que pasa. Otra jornada gloriosa que se desvanece tras cerrarse los verdes portalones de la Iglesia de la Pastora a la una y media de la madrugada. Y es que la jornada que ahora acaba -ya en 16 de agosto- ha tenido todos los elementos tradicionales -y algunos añadidos- que configuran este día en el barrio más cofrade de La Isla.

Y es que la jornada amanecía radiante con un cambio -tal como anunciamos hace unos días- de la componente del viente que hacía que se debilitara en su viveza y que dejara, en ese aspecto, mucho más tranquilos a los pastoreños.

La Solemne Función volvió a congregar a cientos de pastoreños a las once de la mañana para ser este el comienzo del día más grande del año para estos cofrades. Tras el Ángelus la visita al templo de otros tantos hermanos y los momentos de convivencia que desembocan, manilla adelante del reloj, en los momentos previos de una nueva salida.

Y es que minutos antes de las siete de la tarde ya en los aledaños de la Iglesia de la Pastora se respira un ambiente especial, un trajín de costaleros, hermanos y devotos que convergen junto a la Virgen ya en su paso en el centro del templo. 

Pero antes de estos momentos llegaban quizás los minutos más delicados de la jornada. Una leve llovizna que fue a más durante unos minutos descargó sobre la ciudad pasadas las cinco de la tarde. Poco tuvo que decidir la Junta de Gobierno a las siete de la tarde en reunión extraordinaria pues todos los partes marcaban que esta sería la única lluvia meteorológica que caería en esta jornada de 15 de agosto.

Por tanto, y como estaba previsto, pasadas las siete y veinte de la tarde se abrían de nuevo las puertas del templo pastoreño para que el cortejo que antecede a la Santísima Virgen recorriera los primeros metros del itinerario.

Dentro, en el templo, la primera levantá estuvo dedicada a la memoria de José Manuel Caro Soto más conocido como "Pepe el Cai" miembro de la Junta de Gobierno de la Pastora que fallecía el pasado mes de mayo. La viuda de este hermano pastoreño tocó el llamador para que la Virgen se alzara por primera vez en la tarde.

Antes de rebasar el dintel de la Pastora el paso volvió a levantarse con otra especial dedicatoria: a la Hermandad del Perdón con motivo del XXV aniversario de la Virgen de la Paz.

Y es que de estos momentos -a las dedicatorias nos referimos- se suele plagar el recorrido de la Virgen por las calles isleñas ya que son muchas las muestras de afecto y devoción así como peticiones que se le hacen en su caminar cada 15 de agosto.

La salida, con bastante público, transcurrió presurosa con la interpretación de algunos compases de la marcha "La Divina Pastora" de Camilo Pérez Monllor -que sustituye un año más al Himno Nacional- seguida de la interpretación de la marcha "Macarena" de Abel Moreno por parte de la Banda de Música Municipal de Chiclana "Maestro Enrique Montero" que otro año más puso música al paso de la Divina Pastora.

Versos para el comienzo de Marconi y más marchas que se iban intercalando hasta llegar a Capitanía donde un año más un numeroso grupo de ancianos esperaban la llegada de la Divina Pastora.

Juan de Mariana, Rosario, Murillo, San Esteban... calles por las que la Divina Pastora transita cada año y en las que se volvió a congregar un gran número de cofrades que pudieron disfrutar del clasicismo del repertorio que cada año se interpreta al paso de la Virgen.

Y como clásico es el repertorio no podía faltar a la cita la marcha "Amarguras" que sirve para que la Divina Pastora gire desde San Gaspar hasta Constructora Naval en una revirá eterna en la que la Santísima Virgen vuelve a bendecir al pueblo isleño.

En Capuchinas el saludo a las Reverendas Madres y la primera de las lluvias... de pétalos que a los sones de "Encarnación Coronada" caían desde algunos de los balcones del colegio de las Carmelitas que dan a Constructora Naval.

Desde aquí el cortejo enfila Churruca para comenzar el camino de regreso al barrio por Ancha. La bajada de esta calle es cada año un hervidero de fieles que acompañan muy cerca del paso a la Divina Pastora que volvió a encontrar un repertorio musical ajustado a cada momento de la procesión.

Una vez en el barrio el punto clave vuelve a ser el callejón San Miguel. Aunque con menos exornos que otros años -a causa del fuerte viento de los días anteriores- pero con otros elementos acrecentados como una gran petalá al paso de la Virgen por el centro de esta calle o una traca previa a un cante por sevillanas desde un balcón antes de llegar a la calle Doctor Cobos.

Y es que la vuelta al templo supone también un contraste de sensaciones. El paso por Bonifaz a la altura de la casa de Alfonso Berraquero vuelve a oler a hierbabuena en una oración al pastoreño modo -con marchas y vivas- por la recuperación del hermano honorario de esta corporación.

Desde Marqués de la Victoria hasta Santa Rosalía y desde esta pequeña calle la llegada a la plaza que lleva el nombre de la Virgen y en la que se viven los últimos instantes gloriosos... y la última lluvia de pétalos desde la azotea del Bar Casa Naca.

El recorrido de la plaza con las marchas "La Virgen de Sevilla" y "Rosario de Montesión" han culminado el 15 de agosto por las calles que se remataba con las felicitaciones entre los hermanos y el canto de la Salve Pastoreña antes de dar por finalizada esta jornada gloriosa.

Jornada que en lo meteorológico fue de la lluvia de las cinco de la tarde a los pétalos que caían en una noche de verano perfecta. Otro 15 de agosto que se marcha. Otra jornada gloriosa que se desvanece. (ISLAPASIÓN).

Galerías: