Siete de la tarde. Las puertas de la Iglesia de la Pastora se abren por vez primera de las cuatro jornadas en las que la devoción a la Madre del Divino Pastor se concentrará entre los muros del templo que es epicentro del barrio que lleva su nombre.

Media hora después los bancos están repletos e incluso se tienen que abrir las puertas que dan a la calle Marconi para que todos los fieles, hermanos y devotos puedan participar de este acto de culto.

Con el rezo del Santo Rosario y la Exposición del Santísimo comienza una jornada que continúa con la celebración de la Eucaristía. Una celebración eucarística que toma un matiz especial por el celebrante que en esta ocasión es Monseñor Enrico Adriano Rosa, Capellán de Su Santidad, y venido desde la Diócesis de Bérgamo en Italia para celebrar estos cultos.

En la misa se sucedieron varios momentos especiales. Entre ellos la ofrenda y bendición de los nuevos vasos sagrados de orfebrería obra del taller sevillano de los Hermanos Delgado que vienen a completar el amplio patrimonio labrado de esta corporación.

El Consejo de Hermandades y Cofradías estuvo representado por su presidente, José Manuel Rivera Barrera, que hizo una ofrenda floral. También en esta jornada estuvo representado el Ayuntamiento de la ciudad en la figura del Delegado de Cultura, Juan José Carrera, y la edil del Partido Popular, María del Carmen Roa.

También durante la celebración juraron las reglas los nuevos hermanos y les fueron impuestas las medallas que les comprometen como miembros activos de esta asociación de fieles. También le fue impuesta la medalla al sacerdote celebrante que estuvo en todo momento acompañado por el Rvdo. P. Marco Antonio Huelga de la Luz, devoto de la Santísima Virgen y que cada año acompaña a la hermandad en sus cultos.

Tras la finalización de la eucaristía el sacerdote celebrante quiso dirigirse en italiano a los presentes mostrando su agradecimiento por ser acogido como uno más dentro de la hermandad al llevar al cuello la medalla así como quiso destacar el ímpetu y la forma de vivir la celebración que tienen los pastoreños haciendo referencia expresa al coro de la hermandad que acompaña musicalmente la celebración religiosa.

Para finalizar la jornada y antes que los verdes portalones de la Pastora se cerraran la hermandad quiso agradecer, como hace cada año en la primera jornada de Triduo, a los hermanos que cumplen sus bodas de plata dentro de la corporación entregándoles un diploma por este hecho. (ISLAPASIÓN).

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