Tras más de 30 años formando parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad del Huerto Francisco Hernández Romero finalizó el pasado mes de julio una etapa dentro del máximo órgano de la cofradía del Martes Santo. 

En este tiempo ha servido como nexo de unión entre dos generaciones y ha sido partícipe de una etapa de reconversión dentro de esta corporación así como ostentó el cargo de Hermano Mayor de la misma durante ocho años en un periodo en el que, entre tantas otras cosas, se llevó a cabo la Coronación Canónica de María Santísima de Gracia y Esperanza.

¿Cómo entra a formar parte de la nómina de la Hermandad del Huerto?

Pues gracias a Olga, mi mujer, ella fue la que me contagio ese amor a los Titulares del Huerto. Te cuento, yo he vivido mi infancia en el barrio del Cristo, mi abuelo era Hermano de la Vera-Cruz, y mi madre nos apunto a mi hermano y a mí en la Hermandad de los Estudiantes, en la que salíamos desde los 10 años, ya que en la Vera-Cruz no se podía salir hasta los 14 años. Con 14 años conocí a Olga que era del Huerto, no podía ser de otra manera habiendo nacido en el corazón del barrio de la Pastora y poco a poco me fue transmitiendo ese amor que sentía por su Cofradía hasta que me convertí en un hortelano, y así hasta el día de hoy.

¿Cómo son sus primeros años de hermano antes de pertenecer a la Junta de Gobierno? ¿Qué recuerda de las primeras veces que vistió la túnica verdiblanca?

Prácticamente se puede decir que esos primeros años coincidieron con mi etapa en la Junta Auxiliar, ya que de hermano de fila estuve apenas un año. Yo quería vivir la Cofradía desde dentro, sentir lo que era una Hermandad, pertenecer a la familia hortelana, por eso ingrese en la Junta Auxiliar muy rápido siendo Hermano Mayor mi querido y recordado amigo Ignacio Bustamante.

Esos primeros años marcaron mucho mi vida cofrade y cristiana, conocí a muchos amigos, a grandes cofrades, aprendí mucho de ellos ya que en aquellos años yo era un novato en el mundo de las cofradías, me sentí muy bien acogido, pasábamos muy buenos ratos en el almacén, éramos un grupo de chavales que teníamos las mismas inquietudes, y a partir de esos momentos sentí que yo quería estar ligado para toda mi vida a esta Hermandad, mi Hermandad.

Una gran ilusión y mucho nerviosismo al mismo tiempo, era pasar de la túnica de nazareno con un cirio, a revestirme con túnica de capa, ya en la Junta Auxiliar, aún recuerdo con que delicadeza mi madre me planchaba túnica y capa, y acompañar a nuestros amantísimos titulares desde otro lugar en el cortejo, con una mayor responsabilidad.

¿Cuál es la situación que encuentra al entrar en la Junta de Gobierno de la Hermandad?

Me encuentro con una Hermandad en alza, que poco a poco va adquiriendo mayor pujanza, y que coincide con el "boom" que se produce a mediados de los 80 en la Semana Santa de San Fernando y que lógicamente se ve reflejado en el auge de sus cofradías. Se aumenta considerablemente el número de hermanos, lo que lleva incluso a fomentar la túnica en propiedad, se comienzan a mejorar las insignias del cortejo y a preocuparse más de preservar el patrimonio, hay mayor implicación en los cultos, en definitiva se van cimentando las bases de lo que es nuestra Hermandad.

En cuanto al grupo humano que me recibe en el seno de la Junta de gobierno, solo tengo palabras de agradecimiento, me acogieron como uno más, los conocía de mi paso por la junta auxiliar, ya que una cosa que siempre  ha existido  en las distintas juntas de gobierno a las que he pertenecido es la gran relación existente con las Juntas Auxiliares o Grupos Jóvenes.

Formábamos un gran grupo de amigos cofrades que vivíamos nuestro cristianismo dentro de la Hermandad y que estábamos comprometidos con la misma en todas sus facetas.

He pasado muy gratos momentos en los años que he compartido la responsabilidad de pertenecer a una Junta de Gobierno con mis compañeros y amigos, preparación de Cultos, reuniones, viajes a Sevilla, postulaciones, montajes de feria, preparativos de Cuaresma y muchos Martes Santos, muchas horas de mi vida dedicadas a mi Hermandad.

¿Qué recuerdos tiene de sus primeros años como miembro de la Junta de Gobierno?

Fueron unos años muy intensos, de mucho trabajo, al poco tiempo de ingresar en la misma fui designado secretario, cargo que venía desempeñado en la Junta auxiliar.

Viví muchos momentos inolvidables, enesos primeros años se realizaron muchas cosas, se trabajó muy duramente pero lo más importante era la unión existente entre los miembros de la Junta, más que compañeros éramos amigos que se desvivían por su Hermandad, donde la diferencia de edad no era un obstáculo, al revés se tenían distintas perspectivas de los asuntos que se trataban y siempre se acordaba la que creíamos que era lo mejor para la Hermandad. Se vivía un gran ambiente cofrade. Como te he comentado nos tocó vivir en esos años primeros años muchas cosas, así que recuerde, en enero de 1989 se celebra por primera vez los cultos en honor del Beato Marcelo Spínola, se inicia el bordado del manto de María Stma. de Gracia y Esperanza, se aprueba mediante cabildo general extraordinario la incorporación total de la mujer en la Hermandad, lo que trajo como consecuencia el aumento del número de hermanos que vestirían el hábito nazareno, en mayo de 1990 se inician los trámites para la realización del expediente de Coronación Canónica de la Virgen de Gracia y Esperanza, y se celebró el cincuentenario fundacional de la Hermandad en 1993.

Eso fue en los primeros años, lógicamente tengo muy buenos recuerdos de todas los años posteriores en los que he formado parte de la Junta de Gobierno en las distintas legislaturas.

Pero como te he dicho antes todo esto no se podía haber realizado sin el trabajo de todas esas personas que durante esos años formaron parte de esas Juntas de Gobierno y sin el apoyo incondicional de todos los hermanos.

Durante todos estos años pasa por Juntas de Gobierno con distintos Hermanos Mayores ¿Con qué se queda de cada uno de ellos?

De todos he aprendido mucho y guardo muy buenos recuerdos, pero sobre todo me quedo con su amor por nuestros Titulares, su compromiso con nuestra Hermandad, su trabajo y desvelos por su cofradía y la humildad que siempre les ha caracterizado, pero sobre todo la gran amistad que me une a ellos.

Llega el momento en el que da un paso al frente y se presenta como Hermano Mayor de la Cofradía ¿Qué le anima a tomar esa decisión?

Fue una decisión muy meditada, ¿quién no ha soñado nunca con ser el Hermano Mayor de su Hermandad? Para ello conté con el apoyo incondicional de mi mujer que me animó a dar el paso, y de mis amigos y compañeros que vieron en mi a la persona que debía liderar ese grupo de jóvenes amigos que vivíamos la Hermandad intensamente, que queríamos trabajar por nuestra cofradía, que teníamos muchas ganas y nuevas ideas que aportar para renovar la Hermandad, acercarla a los nuevos tiempos pero sin llegar a perder la esencia de nuestra Cofradía.

Sin duda durante los ochos años como Hermano Mayor destaca todo el proceso de Coronación de la Virgen de Gracia y Esperanza ¿Qué recuerda de aquellos años?

Fueron unos años muy intensos. Recuerdo que la Junta, de la que yo formaba parte, que acababa mandato en 2004 acuerda relanzar el proceso de Coronación y una comisión de la misma se reúne con el Sr. Obispo para tal fin.

En junio de 2004 tomo posesión como Hermano Mayor junto con mis compañeros de la Junta de Gobierno, y al poco tiempo nos encontramos con la grata noticia de la Coronación Canónica de la Divina Pastora, en la que participamos con gran alegría viviendo en verdadera Hermandad con nuestros hermanos pastoreños.

Nuestra Hermandad siguió trabajando para conseguir la tal ansiada Coronación, y al poco tiempo nuestro obispo D. Antonio Ceballos llamó a los miembros de la comisión que en su día se entrevistaron con él para iniciar los trámites de la Coronación de nuestra Titular, ellos se ponen en contacto conmigo como Hermano Mayor y mantuvimos una reunión en el obispado, encomendándome el Sr. Obispo que iniciara los trámites de la futura Coronación.

El 26 de febrero se dio lectura del decreto de Coronación Canónica, y a partir de ahí comienza mi Junta de Gobierno a movilizarse para realizar los preparativos de la tan ansiada Coronación, fueron numerosas reuniones, juntas, llamadas, movilización de los hermanos y colaboradores, preparación de un altar, engalanamiento del barrio, realización de la Corona, preparación de un triduo,  donde  la Iglesia de la Pastora se quedó pequeña para albergar a todos los fieles, hermandades, asociaciones e instituciones que dejaron a nuestra Titular sus presentes donde reflejaban su amor hacia Ella. En fin un bendita locura que se hizo realidad el 16 de septiembre de 2006, y que todavía inmersos ya casi en la celebración del X Aniversario se recuerda como si fuera ayer mismo.

Pero todo ello no hubiera sido posible sin el apoyo incondicional de mi Junta de Gobierno, de los colaboradores y hermanos que se volcaron con nosotros, del Ayuntamiento de San Fernando, de la Armada Española, de las Hermandades de San Fernando, del Consejo de Hermandades, de la JCC, y sobre todo del barrio de la pastora, de su barrio que por amor a su Virgen de Gracia y Esperanza pidieron su Coronación colocando una pancarta en el barrio aquel lejano Martes Santo de 1990.

Y de ese día me quedo con dos imágenes que jamás olvidare, cuando nuestro Obispo Don Antonio coloco sobre las benditas sienes de María Stma. de Gracia y Esperanza la presea que reflejaba el amor de sus hermanos y su barrio, y el llanto y los abrazos de los miembros de mi Junta de Gobierno una vez que nuestra Virgen cruzaba el umbral de la puerta ya Coronada.

Una de las peculiaridades de su paso por la Junta de Gobierno del Huerto es que ha llegado a formar parte de la misma junto a su mujer y a su hijo ¿Qué sensación se tiene cuando toda una familia forma parte del máximo órgano cofrade de gestión de una cofradía?

Una sensación muy especial, cuando las personas que quieres comparten contigo ese amor por su cofradía, se ilusionan con las mismas cosas y trabajan codo con codo contigo para sacar adelante los proyectos de tu hermandad desde la Junta de Gobierno, son los que tienes más cerca y en los que te apoyas, a los que le pides consejos en los momentos más difíciles, aunque esto no quiere decir que en todos los asuntos cofrades piensen como yo, de hecho ellos han tenido sus cargos y han trabajado y lo han desarrollado independientemente de mi cargo, de lo que estoy muy orgulloso, sin ellos no hubiera podido alcanzar todas mis metas.

Tras más de una treintena de años formando parte de la Junta de Gobierno ¿Qué le lleva a dejar su lugar en la misma?

Todo principio tiene su fin y después de una treintena de años al servicio de mi hermandad he considerado que era el momento de terminar ese ciclo y dejar paso a nuevos miembros.

He vivido muchos momentos inolvidables, emociones indescriptibles, pero sobre todo he vivido mi cristianismo en torno a mis Titulares y a mis hermanos.

Ha sido una decisión muy dura, pero a la vez muy meditada, ya que la Hermandad es parte de mi vida, pero aunque no pertenezca a la Junta de Gobierno colaborare con mi Hermandad en todo lo que me soliciten.

Aunque ya no forme parte de la Junta de Gobierno ¿Seguirá como hermano colaborador de la misma? ¿Cómo se plantea su nueva faceta tras más de tres décadas?

Como te comenté antes estoy dispuesto a trabajar y colaborar con la Junta de Gobierno en todo, las ganas de trabajar por mi Hermandad no se pierden aunque no forme parte de la Junta de Gobierno. Intentaré aportar mi esfuerzo y experiencia, pero siempre acatando las directrices que marque la Junta.

Si todos estos años tuviera que congelar una imagen como la de mejor recuerdo ¿Cual sería?

Me lo pones muy difícil treinta años dan para mucho. No podría escoger solo una, así que no te voy hacer caso y te voy a nombrar las más emotivas para mí que además coinciden con los sueños que todo cofrade ha podido tener en su vida, te las enumero por orden cronológico: Cuando presenté a mi hijo con un mes ante nuestra Madre de Gracia y Esperanza y entró a formar parte de la familia hortelana; cuando exalté a María Stma. de Gracia y Esperanza en su XXI pregón; cuando fui nombrado Hermano Mayor de nuestra Hermandad; cuando D. Antonio coronó canónicamente a nuestra Madre; y cuando impuse a mi mujer la medalla como miembro de mi Junta de Gobierno.

¿Qué futuro ve en la hermandad? ¿Descarta volver a su Junta de Gobierno?

Pues un futuro muy prometedor, aunque más que un futuro mi hermandad vive un gran presente, ya que los miembros de la Junta de Gobierno tienen mucha experiencia, de hecho la mayoría ha estado conmigo en alguno de mis mandatos y se ha reforzado con otros hermanos que vienen con muchas ganas de trabajar por su Hermandad, por lo que tiene salud para rato. Además ahora nos vemos inmersos en unos proyectos muy ilusionantes que saldrán adelante con la unión y el esfuerzo de todos.

Ahora mismo sí, prácticamente acabo de concluir mi última legislatura por lo que es pronto para pensar en volver.

¿Deseas añadir algo más?

Pues agradecerte le deferencia que has tenido al hacerme esta entrevista y agradecerte también porque en toda la etapa que he dirigido los designios de mi Hermandad, ISLAPASIÓN y tu concretamente Edu has sido el transmisor de todos los actos y noticias que nuestra Hermandad ha generado.

Así mismo aprovecho esta oportunidad que me brindas para agradecer de todo corazón a los hermanos, allegados, colaboradores  su apoyo y todo el cariño que han mostrado a mi persona, y, como no, a todos los que en algún momento han pasado por el grupo joven y la Junta de Gobierno conmigo, por su trabajo, esfuerzo y continuo apoyo, ya que sin ellos nada hubiera sido posible.

Muchas gracias.