Con cierto carácter extraordinario se celebró el pasado fin de semana el besamano de la Virgen de la Victoria, dolorosa de la cofradía de Expiración de Cádiz. 

Este acto de culto se celebró en la iglesia de Santa Catalina templo donde se trasladó hace varias semanas la parroquia de la Castrense para acometer la rehabilitación del templo de la plaza del Falla. 

La Virgen estuvo en besamano de diez y media de la mañana a una y media de la tarde y de cinco a siete de la tarde, celebrándose a las ocho y cuarto de la tarde del sábado el pregón, que este año estuvo a cargo del mayordomo de la corporación, Antonio Sánchez Mosteiro, quien fue presentado por la secretaria, Elisa Montero. (ISLAPASIÓN).

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