Con la cámara al cuello, con la sonrisa permanente, así te recordaremos. Y es que aún nos parece mentira la noticia que tuvimos que dar ayer. No alcanzamos a creer que hoy no estarás en el alumbrado de la Feria y que estos días no ocuparás tu lugar de siempre en los bancos del Carmen en los últimos días de la Novena. 

Desde hace casi una década habías formado parte por méritos propios "de los nuestros". De esos que sin pedir nada a cambio se tiran a la calle, a cualquier acto, cámara en mano, para captar cada uno de esos detalles que luego mostramos al mundo para hacer más grandes a nuestra ciudad y a nuestra Semana Santa. 

Habías encontrado en la fotografía la forma de desarrollar tu arte. Conseguiste superarte a ti mismo en mil y una ocasión e ir evolucionando a cada paso, a cada foto, ofreciendo en muchos momentos grandes imágenes que quedarán como el mejor legado de tu cariño a nuestras hermandades.

Esa alegría en el trato que habías contagiado también a tantos aficionados del San Fernando CD al que viste ascender hace tan solo unos días y al que acompañabas por esos campos de tercera en los que también dejaste tu impronta.

Se te quería, y mucho, además de por tu buen trato por la familia a la que pertenecías, una de esas a las que quiere todo el mundo. Tus hermanos, Chema y Marco, lloran junto al resto de familiares tu pérdida. No podemos ni por un momento dejar de estar con ellos.

Siempre rodeado de buenos amigos, hasta el último de tus días. Porque nunca supiste dar un no como respuesta a tus amigos y quiso Dios que te fueras junto a esa playa a la que tantas veces fuiste para inmortalizar en tu pasión como fotógrafo.

Javi, eres y seguirás siendo uno de los nuestros como a gala llevabas ese logotipo de ISLAPASIÓN en la cinta de tu cámara. Ahora solo nos queda tu recuerdo y la esperanza de que ya, en el descanso eterno, miras a los ojos directamente a la Virgen de la Caridad y al Cristo de la Salvación, a los que tanto quisiste entre nosotros. 

Que por la intercesión de Cristo en su Tercera Caída y María en su advocación de Auxiliadora a los que tanta devoción tenías cuiden por siempre de ti. DEP Javi, uno de los nuestros. 

Rogamos también por el alma de Paco Tamayo incansable cofrade de Medinaceli, de esas devociones de últimos bancos, de los que nunca se hicieron notar pero siempre han estado. Que Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad acojan tu alma en la Gloria. DEP Paco.