El último domingo de mayo es la fecha marcada en el calendario para la procesión de la Pastora de Capuchinos y culminar así, un mes dedicado de manera intensa a esta portentosa imagen.

Todo un barrio volcado con su Pastora. Desde la propia salida una gran bulla va delante del paso que con el paso del tiempo se incrementa hasta alcanzar el momento culmen de la procesión en la calle Antonio Machín.

Alguna hora antes ya hay público a la espera de ver a la Pastora por esa zona engalanada, donde se oyen las sevillanas de Enrique Casellas, un castillo de fuegos artificiales y una intensa petalada. Parece en su itinerario estar en un pueblo al estar por calles rodeadas de casa y por el ambiente que se respira.

En esta procesión, también se ha podido ver a Lola Reina como le rezaba a la Virgen, el estreno de la banda de la Cruz Roja o como se presentaba la imagen en el paso para la procesión, «parece que no se le puede sacar más partido y Antonio Bejarano siempre sorprende», era el comentario más oído en la tarde de ayer.

Se cierra un mes de mayo atípico, cargado con más procesiones procesiones de lo habitual y con la mejor salida posible, con la Pastora de Capuchinos. (ISLAPASIÓN).

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