Como cada tercer sábado de mayo la Hermandad de Santa Elena pone en las calles del centro de la ciudad lo mejor de estos cofrades que año tras año van completando con detalles una procesión en aumento.

En aumento como el ambiente junto a la cofradía puesto que a las seis y media de la tarde las altas temperaturas hicieron que no fueran muchos los cofrades que acudieron a su salida pero que se fueron sumando cuando las temperatura se fue suavizando con el paso de las horas y la caída de la noche.

A la hora prevista se abrían las puertas de la Vaticana y Castrense de San Francisco para que el pequeño cortejo que antecede a la Santa Emperatriz se pusiera un año más en la calle. Amplia la representación de las hermandades de Nazareno, Desamparados y Expiración dentro del cortejo así como en la presidencia junto al Pregonero de las Glorias de 2016, Manuel Ángel Cano, y la representación del Consejo local de Hermandades y Cofradías.

Con "Pescador de hombres" el paso comandado por Javier Padillo y Rafael Castañeda encaraba el dintel de la parroquia Castrense para, tras el Himno, comenzar a escuchar las marchas interpretadas por la Banda de Música de la Hermandad del Nazareno.

Muchas marchas se pudieron escuchar durante todo el recorrido en el que los ritmos fueron cambiando. Igual que reseñábamos que el público fue de menos a más el ritmo de la procesión fue a la inversa. Muy acelerado al comienzo intentado evitar las calles más amplias y con menos sombra en su inicio y buscando la zona del Ayuntamiento para variar el ritmo, a mucho más pausado, tras la llegada a la plaza de San José.

Se rezó una Estación Menor al Santísimo en la capilla de los Desamparados y una petalada despidió a Santa Elena de la capilla de la cofradía del Viernes Santo.

La subida de la calle San José con "Mi Amargura" y "Hosanna in excelsis" fue sin duda uno de los momentos más álgidos de la procesión en la que se pudo comprobar el avance en la talla del paso con un respiradero izquierdo que acrecienta las diferencias con las primeras fases del mismo.

El regreso por Sánchez Cerquero y General Valdés volvió a tomar un ritmo presuroso que se rebajó al llegar a la Alameda Moreno de Guerra en la que, como cada año, Santa Elena entró con "Virgen del Valle" en el momento más clásico de la tarde-noche. No faltó el recuerdo a la Hermandad del Nazareno con la interpretación de la marcha "Jesús Nazareno" para salir de la Alameda en los compases finales de esta procesión.

Minutos después de las once de la noche la Santa Emperatriz cruzaba de nuevo el dintel de San Francisco para completar una procesión en la que el calor marcó la primera parte del recorrido y el aumento del público la segunda. Mayo sigue dejándonos estampas cofrades cada fin de semana por las calles de la ciudad. (ISLAPASIÓN).

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