El Simpecado de la Hermandad del Rocío de San Fernando ya descansa en su altar. Diez días después de que fuera entronizado en la carreta y saliera camino del encuentro con la Virgen del Rocío esta tarde ha regresado a suelo isleño para dar por finalizada la décima Romería de la hermandad isleña como filial de Almonte.

Con el aliviado cansancio de los peregrinos, con caras de felicidad y emoción de los hermanos -tanto los que han podido ir este año como los que los esperaban en la Bazán- pero todos con el inmenso sentimiento de satisfacción por completar otro año más -sin incidentes que reseñar- una Romería histórica, por aquello del décimo aniversario.

No han faltado los piteros que antecedían a una nutrida comitiva que se adelantaba al Simpecado, los peregrinos tras la carreta y el cante por sevillanas que ha acompañado el momento en el que el Simpecado volvía a la Parroquia de la Sagrada Familia.

Tanto el director espiritual de la hermandad, el Rvdo. P. Alfonso Gutiérrez Estudillo, como el Hermano Mayor del Rocío de La Isla, José Luis Cordero Baro, han incidido en el mensaje de una de las sevillanas cantadas en los últimos momentos "ser rociero durante todos los días del año" así como ya piensan en los preparativos y en todo lo que esta hermandad organiza durante el año para vivir un nuevo Lunes de Pentecostés.

El canto de la Salve y las últimas sevillanas cerraron estos diez días del décimo camino como hermandad filial para los rocieros de San Fernando. (ISLAPASIÓN).

Galerías: