El Santísimo Cristo de la Expiración recorrió en la noche de ayer las calles de la feligresía de la Parroquia Vaticana y Castrense de San Francisco en devoto Vía-Crucis. 

Acompañado por hermanos de esta corporación y cofrades que se dan cita cada año en estos lugares del centro de la ciudad se rezó entre el silencio las estaciones que dan paso a la entrada en el templo Castrense.

Una vez el Santísimo Cristo llegó al interior de San Francisco se procedió a la dificultosa maniobra de colocarlo sobre su paso tras la cual el Hermano Mayor de esta corporación, David Gutiérrez, leyó la última de las estaciones. Tras esto el pregonero de la Semana Santa de San Fernando de este año, Eduardo Albarrán Orte, leyó las meditaciones al Cristo de la Expiración con las que concluyó este piadoso acto.

Todo está dispuesto para un nuevo Jueves Santo junto al Cristo de la Expiración y la Virgen de la Esperanza. (ISLAPASIÓN).

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