Los hermanos del Rocío de Sevilla – El Salvador realizaron la procesión de cada 22 de diciembre por el entorno de la Colegial. La «lotera» como popularmente es conocida esta obra de Sebastián Santos inauguró la Navidad en Sevilla.

Un trasiego de personas se colocaban por el recorrido de la procesión a la espera de la salida de la Virgen. Mientras tanto, los coros rocieros y de campanilleros procedentes de Sevilla y la provincia animaban el ambiente puro navideño con villancicos.

Sobre las nueve y media de la noche, tras celebrar una eucaristía que estuvo presidida por el Arzobispo de Sevilla, Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, los priostes procedían a desmontar el altar de triduo e iniciar una preciosa procesión con un ambiente propio de unas fechas tan señaladas para los sevillanos.

Numeroso público tanto en la propia plaza del Salvador como en las cuatro calles restantes por las que transita. «Parece Domingo de Ramos o Jueves Santo», eran algunos comentarios de las personas que se situaban delante de la Virgen tras cruzar el umbral del templo tras admirar una plaza repleta.

Casi dos horas intensas de procesión. Muchos miembros de protección civil delante de las andas para intentar disolver una bulla imposible de deshacer, ya que son los hermanos los que acompañan y portan a su Virgen.

Allí, en cada lugar donde había un coro, la Virgen del Rocío del Salvador se detenía para recibir alabanzas. Regresó de nuevo, a la plaza por la calle Sagasta hasta regresar al presbiterio donde quedó expuesta en besamanos como culmen a los cultos que han tenido lugar estos días. (ISLAPASIÓN).

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