Las hermandades se han visto sorprendidas en los últimos días con una carta enviada desde el Ayuntamiento en la que se establece un protocolo para la "petición de actos religiosos en la vía pública".

Hasta el momento las hermandades debían comunicar a la Policía Local de los eventos que organizaban en la vía pública para la presencia de estos agentes y, en el caso de retirada de vehículos, el motivo, la fecha y el horario. 

Con el nuevo gobierno en el Ayuntamiento de la ciudad, con Patricia Cavada de alcaldesa y Jaime Armario como Delegado de Seguridad, ya se había tratado este tema en una reunión mantenida con el Consejo de Hermandades en el que se expuso que se debía controlar más el tiempo de anticipación al evento con el que pedían las hermandades esta autorización ya que se habían llegado a dar casos en los que se solicitó un día antes.

Por tanto y para regular todo lo que tiene que ver con los eventos exclusivamente religiosos en la vía pública el Ayuntamiento ha enviado una misiva a las hermandades en la que se establece un protocolo detallado de los pasos que deben dar para organizar un acto en la vía pública.

Destaca en el primero de los puntos que las autorizaciones "se requerirán con al menos 15 días de antelación a la celebración del acto" mientras que en caso de urgencia justificada documentalmente el plazo quedaría reducido a 7 días.

De entre todo el articulado -10 puntos- destaca de sobremanera el punto número 4 en el que se dice expresamente que "en caso de uso de velas de ceras u otros elementos similares, el solicitante deberá presentar un Plan de Limpieza de las vías públicas que hayan podido ser manchadas de cera, para evitar el accidentes y con ello posibles lesiones o daños accidentes".

Este punto obligaría a la totalidad de las hermandades a establecer este plan de limpieza que nunca antes se había solicitado por el Ayuntamiento de la ciudad. 

Curioso cuanto menos también el punto 9 de este protocolo, repetimos, recibido por las hermandades y cofradías de la ciudad, por el que se estipula que "la persona responsable del cortejo deberá estar en posesión del permiso de conducción de clase B". Además también en este punto se especifica el uso de luces, linternas y chalecos reflectantes cuando los actos se realicen de noche.

También se especifica la obligatoriedad de presentar en un documento anexo un itinerario alternativo para casos de "necesidad, inclemencia del tiempo o fuerza mayor". 

En este documento también se especifica la necesidad de contar con una póliza de seguros de responsabilidad civil, algo con lo que ya la totalidad de hermandades cuentan no solo para sus salidas procesionales sino para todos los actos que realizan por las calles durante el año.

Como dato curioso el protocolo enviado a las hermandades en el punto número 8 establece que la Policía podrá en el caso de que "uno o varios actos se puedan ver afectados" tomar las siguientes medidas: Modificar el horario de salida de cada cortejo y en el caso de coincidencias importantes entre cortejos "disponer de la salida de cada uno en fechas diferentes".

Igualmente podrán, según establece el apartado b del punto 8 "establecer dentro del recorrido el tiempo máximo de permanencia del cortejo en una calle o plaza".

Junto a la normativa de este protocolo se adjunta un formulario que debe ser rellenado por las hermandades, parroquias o entes de tipo religioso que quieran realizar un acto en la vía pública en el que se establecen algunos parámetros obligatorios como teléfonos de contacto permanentes de Hermano Mayor y segundo responsable, la hora de finalización aproximada o las calles en las que fuera necesario retirar vehículos. 

Desde las propias hermandades han hecho llegar a los representantes políticos de las formaciones en el gobierno de la ciudad su malestar por este protocolo el cual no se ha consensuado con las propias cofradías y supondría, al llevarse a efecto, un desembolso importante para cada una de estas asociaciones con motivo del plan de limpieza que se esgrime en el articulado. (ISLAPASIÓN).