El Convento del Rosario de las Madres Capuchinas ha acogido esta mañana un emotivo concierto a cargo de la Banda de Música de Agripino Lozano que ha servido como homenaje a la comunidad de monjas Clarisas Capuchinas que han estado en nuestra ciudad más de 125 años y que próximamente serán trasladadas al convento del Puerto de Santa María.

El concierto, presentado por José Moreno Fraile, ha contado con la interpretación en programa de seis piezas, cinco de ellas marchas procesionales. La capilla del convento se ha quedado pequeña y el público ha llegado hasta la puerta incluso minutos antes de empezar el concierto. El repertorio escogido contaba con marchas que se han podido escuchar en los últimos años por parte de las hermandades que han pasado ante el convento de clausura de la calle Constructora Naval.

La banda ha interpretado las marchas Alma de la Trinidad, de Eloy García; Virgen del Valle, de Vicente Gómez Zarzuela; Adagio de Samuel Barber (dedicado a las víctimas de los atentados de París). El propio director de la banda pidió que no se aplaudiera esa composición. Continuó el concierto con Amarguras, de Manuel Font de Anta y Margot, de Joaquín Turina. 

Durante la interpretación de las marchas, se fueron proyectando imágenes de las hermandades que pasan ante el convento de las Capuchinas de la empresa isleña audiovisual BANIAN. 

Quizás el momento más emotivo llegó con la proyección de un trabajo audiovisual conjunto de ISLAPASIÓN y BANIAN en el que se recogen las impresiones de las cuatro monjas que componen actualmente esta comunidad. Las lágrimas afloraron entre el público y especialmente entre las propias Madres Capuchinas.

Para finalizar el concierto, la banda Maestro Agripino, interpretó el Adagio de Albinoni, o Adagio en Sol Menor de Remo Giazotto, contando con la colaboración del violinista Alfredo Jaime Doblado. (ISLAPASIÓN).

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