En Sevilla todo está sobredimensionado, hay más procesiones que nunca, algunas de ellas con un folclore que supera el límite, pero cuando llega noviembre la Virgen del Amparo y la Reina de Todos los Santos, lo ponen todo en su sitio.

Son dos de las glorias más importantes de la ciudad, con un patrimonio humano y artístico importante. Aquí, pasarán los años y todo seguirá igual, ahí está el sentido de la medida. Lo único que cambio en esta tarde fue la temperatura, más propia de la primavera cuando ambas procesiones se han vivido con ropa de abrigo. No existe un domingo mejor dos hermandades así en la calle aunque en 2016, la Reina de Todos los Santos y la Virgen del Amparo no saldrán en el mismo día. 

Reina de Todos los Santos

Era una procesión especial al cumplirse el 75 aniversario de la estancia de la Reina de Todos los Santos en la parroquia de San Lorenzo.

Lo extraordinario estuvo en lo ordinario. La hermandad llevó a la Reina de Todos los Santos hasta San Lorenzo. También lo hizo hace 25 años. Era una salida más larga de lo habitual, pero enmarcada dentro de la procesión de cada mes de noviembre. Salió de día, algo que no sucedía desde que presidiera el pregón de las Glorias.

Frente a frente, la Reina de Todos los Santos con el Señor del Gran Poder. Posteriormente, la imagen de San Lorenzo salió a recibir a la Virgen. En esta ocasión, no pudo acceder al templodebido a las dimensiones de la parihuela, lo que produce aumentar la altura de un paso tan singular e imponente y que cuenta con unos candelabros que pertenecieron al Nazareno del Valle.

Elegancia pura con los sones de la banda del maestro Tejera, que toca verdadera música y no triste como pueda parecer. Un auténtico concierto que realizan a su hermandad de Todos los Santos, vinculados desde el inicio del siglo XX, una de las corporaciones a la que más tiempo lleva arraigada, al igual como le sucede con Madre de Dios del Rosario, la patrona de capataces y costaleros.

Aquí, las colgaduras son las propias colchas y mantones de manilas de los vecinos que cuelgan de sus balcones lo mejor que tienen. Durante la procesión, desde los balcones, los vecinos colocan focos para iluminar el paso.

Cada año, suele variar el itinerario para que sus vecinos puedan disfrutar del paso de la Virgen aunque esta vez, los fieles y devotos del barrio de la Feria acompañaron a su patrona hasta San Lorenzo.

Virgen del Amparo

En la Magdalena, ha tenido lugar los días más importantes en la hermandad del Amparo. Un barrio totalmente diferente al de la Feria, pero con una identidad propia.

Antes del ocaso, la Virgen del Amparo se pone en la calle de una hermandad de sabor antiguo, con faroles en estrella, el Simpecado, una gloria que hay que ver de principio a fin, ya que cuenta con multitud de detalles.

Impera el silencio, el respeto que hasta el propio turista admira de una talla del siglo XVI. Delante del paso, existe bulla como cualquiera de Semana Santa.

Una procesión para buscar por el entorno de Gravina, Pedro del Toro, la plaza del Museo o Bailén, con bastante público pero muy respetuoso para admirar al broches de las Glorias de Sevilla.


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