La hermandad de la Hiniesta cerró sus actos y cultos extraordinarios por su CDL aniversario fundacional ayer sábado, 24 de octubre, con el Pontifical en la parroquia de San Julián, a las 10 horas, y la salida extraordinaria de la Stma. Virgen de la Hiniesta dolorosa bajo palio.

Las puestas de San Julián se abrieron a las 15,30 horas y el cortejo compuesto por 500 hermanos portando cirio, 12 acólitos, numerosas representaciones de otras hermandades y cinco tramos de insignias (Cruz parroquial, banderín de la juventud, bandera concepcionista, pendón de la ciudad de Sevilla, Simpecado, libro de reglas y estandarte) se pusieron a caminar para completar un largo recorrido que les llevaría a los diferentes templos donde la historia de esta corporación del Domingo de Ramos ha tenido algo en común.

Abriendo el cortejo estaba la agrupación musical Sta. María Magdalena de Arahal, que tantos años lleva tocando el Domingo de Ramos tras el Cristo de la Buena Muerte. Detrás del palio, la banda de música Ntra. Sra. del Carmen de Salteras.

A la salida del templo, estuvo una representación municipal, por su estrecha vinculación con la Hiniesta gloriosa, encabezada por el alcalde Juan Espadas y el delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, representante del PP a cargo de Gregorio Serrano y representante de Ciudadanos a cargo de Fran Moraga.

Unos minutos después de las 16 horas, el paso de palio, mandado por la familia Ariza, salía por la puerta ojival de San Julián, no sin sus dificultades, con gran gozo y júbilo de los hermanos y asistentes al momento. Destacar que tanto las cuadrillas del paso de Cristo, como las del palio, como costaleros que ya no están en activo tuvieron la dicha de poder llevar en su cerviz a la Stma. Virgen de la Hiniesta en el día de ayer, en un número aproximado a los 200 hombres.

Las primeras visitas fueron al convento de Capuchinos, donde la hermandad de la Divina Pastora había montado un altar al efecto y les esperaban con su representación delante de la puerta de entrada y a la iglesia de San Hermenegildo, donde la hermandad de gloria, de reciente aprobación de reglas, también les esperó con estandarte y varas.

Posteriormente se visitó el comedor social del Pumarejo, donde la hermandad de la Hiniesta tiene una de sus obras de acción social. En este momento ya se notaba la afluencia de público y un andar más lento del paso de palio. En este punto del recorrido, el cortejo de cirios y representaciones terminó, quedándose desde este lugar la banda abriendo cortejo, la cruz parroquial, el libro de reglas, el estandarte de la vecina hermandad del Rosario y el estandarte de la Hiniesta, junto con la presidencia y acólitos.

La siguiente parada fue la iglesia de San Martín, donde la Virgen de la Hiniesta entraría después de 70 años sin hacerlo. Al quedar destruida San Julián tras la Guerra Civil, la hermandad de la Hiniesta tuvo varios templos para hacer su estación de penitencia, entre ellos el de San Martín, cosa que ocurrió cinco años.

La hermandad de la Sagrada Lanzada recibió a la de la Hiniesta con la Virgen del Buen Fin presidiendo un altar efímero en el presbiterio de la iglesia. La Dolorosa de la Lanzada portaba en su cabeza una corona de plata que la Hiniesta llevó durante su estancia en San Martín.

Al entrar en el templo, la Virgen fue parada en la capilla sacramental, donde le fue entregado un ramo de flores.

La siguiente parada del paso, situó a las Vírgenes del Buen Fin y de la Hiniesta dolorosa, frente a frente. Allí les fueron entregadas, por parte del hermano mayor de la Sagrada Lanzada a su homónimo de la Hiniesta, un pañuelo de la Virgen y un cuadro con una reproducción de una carta en la que la hermandad de la Hiniesta pedía prestado a la de la Lanzada la imagen del Crucificado para poder realizar la estación de penitencia, cosa que ocurrió dos años.

Antes de abandonar San Martín, se rezó una Salve. En este instante, la agrupación musical Sta. María Magdalena de Arahal se puso a tocar tras el paso de palio adaptaciones musicales, hasta llegar a la siguiente visita que era la capilla de la hermandad de Monte-Sión.

En este punto, retornó la banda de música del Carmen de Salteras, situándose delante de la cruz parroquial la banda de cornetas y tambores Amor de Cristo de San Juan de Aznalfarache.

Sobre las 23 horas salía el paso de la iglesia de San Martín. Luego vendrían otros momentos importantes en los 450 años de historia de la Hiniesta, como la capilla de Monte-Sion, la iglesia de San Juan de la Palma y su bonita historia con la hermandad de la Amargura, la iglesia de los Terceros, San Román, San Marcos, Santa Marina y la llegada a San Julián, que a la hora de cerrar este artículo no tenemos idea a que hora pudo suceder. Eso sí, a las 3 de la mañana el reloj les volvió a dar una hora más, situándose la manecilla en las 2 de la mañana, hora de disfrute y de poder quitar una hora del recorrido. (ISLAPASIÓN).

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