La Iglesia del Santo Cristo acogió en la noche de ayer el XXXIV Pregón de la Santa Cruz que estuvo a cargo del cofrade de Afligidos y Vera-Cruz, Manuel Sánchez Casas.

Tras la celebración eucarística de las ocho y media de la tarde los cofrades de Vera-Cruz dieron comienzo a esta exaltación anual que comenzó con la lectura del acta en la que se nombraba al cofrade miembro de la Junta de Gobierno de Afligidos, Manuel Sánchez Casas, como exaltador de la Cruz en este 2015.

Como es tradicional tras esta lectura el párroco del Santo Cristo y director espiritual de la hermandad dio a besar al pregonero la reliquia del Lignum Crucis que desde ayer preside el altar mayor de este templo isleño.

Para presentar al pregonero sirvieron las palabras del actual Hermano Mayor de la Archicofradía de Medinaceli, Eduardo Coto, quien ensalzó sobre todas las cosas el compromiso cristiano que Sánchez Casas demuestra en su día a día. También recordó como nexo de unión entre ambos la edición durante siete años de la revista "El Penitente" en la que trabajaron de forma conjunta presentador y pregonero.

Sánchez Casas no tomó el atril pregonero sino que lo cedió a su hija Elena Sánchez Torres mientras de rodillas contemplaba el Lignum Crucis. Sánchez Torres pronunció un soneto en el que el pregonero quiso expresar la importancia de la juventud en las cofradías.

Tras el cual ya si tomó el atril Sánchez Casas para desgranar cada una de las páginas del texto pregonero. Comenzó la exaltación, tras los saludos protocolarios, con una vuelta a los orígenes, en concreto al primero de estos pregones y a un símbolo, el de la Cruz, representado en una pequeña para colgar del cuello que se repartió y que el pregonero perdió transcurridos los años. Por ello pidió a su padre, Antonio Sánchez Mallou, que se la volviera a entregar, y de esta forma rendirle un homenaje al mismo.

El texto se fue desarrollando entre prosa y abundante verso, bien escrito y mejor pronunciado por el exaltador. No faltó la visión teresiana sobre la Cruz y una visión más actual, en la que el pregonero se preguntó por las cruces de cada día. Mostró en estos momentos el verdadero sentido de esta exaltación con un mensaje de cristiano comprometido sin dobles lecturas. Claro, conciso y valiente.

Tras estas partes el pregón quiso unir a dos familias cofrades de la ciudad, la del pregonero y la conformada por los cofrades Manuel Muñoz Jordán y sus hijos y nietos. Para ello el pregonero volvió a ceder el atril esta vez a Patricia Muñoz García quien narró un ficticio encuentro entre Jesús de los Afligidos y el Cristo de la Vera-Cruz en el que se desgranaba un mensaje de compromiso cofrade durante todos los días del año.

El Pregón prosiguió con la intervención en algunas partes del mismo del Coro de la Hermandad de la Vera-Cruz quien acompañó a ensalzar el recogimiento en el templo del Santo Cristo en el que se apagaron las luces desde que comenzó la presentación del exaltador.

No faltó tampoco una parte puramente cofrade en referencia como no podía ser de otra forma a la propia Hermandad de la Vera-Cruz. El pregonero se reconoció cofrade desde la cuna y confirmó en verso que quiere serlo "hasta en mi último aliento".

Tras esta parte del Pregón llegó el momento de ensalzar a la Santísima Virgen representada en María Santísima del Mayor Dolor, Titular mariana de esta corporación. Un canto de amor a la Virgen en verso que prosiguió con un breve repaso por la historia de la hermandad crucera, sus actuales vicisitudes rematas en verso en una exaltación al paso de esta cofradía por la calle Ancha el Miércoles Santo.

Llegados a la última parte del Pregón, Sánchez Casas quiso ver en el Cristo de la Vera-Cruz un Cristo vivo, Resucitado, hecho eucaristía bajo el lema de "Luz de los pueblos" en clara referencia a la encíclica Lumen Gentium. 

Los últimos versos fueron una síntesis del pregón en sí. Un mensaje que volvió a sonar entre las paredes del Santo Cristo como un claro mensaje de coherencia cristiana en el vivir diario y que remató diciendo:

Y digas al mundo entero

Alto, bien fuerte y muy claro

Alabado sea el Santísimo

Del altar sacramentado

Alabado sea por siempre

Y sea por siempre alabado

Tras la sonora ovación la Hermandad de la Vera-Cruz quiso hacer entrega al pregonero de un detalle en forma de Cruz a lo que el mismo correspondió con una copia encuadernada de su exaltación para que figure dentro del archivo de esta corporación. 

Comenzaron por tanto los cultos que esta hermandad desarrollará durante los próximos días y que con este tradicional Pregón de la Cruz ponen el inicio de la actividad cultual de los cruceros isleños en el nuevo curso cofrade. 

Puedes leer el texto completo del Pregón haciendo click aquí. (ISLAPASIÓN).

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