Quizás el pasado 15 de agosto las Madres Capuchinas vieran el último de los pasos que se acerque a la ventana del convento de San Fernando en la calle Constructora Naval.

Desde hace meses se viene especulando sobre la posible salida de estas monjas de clausura a otros conventos que la orden a la que pertenecen tiene por el resto de Andalucía en una labor de reagrupación de las mismas por falta de nuevas vocaciones.

Durante los primeros meses del año llegaron a contarse únicamente cuatro religiosas entre los muros de este convento isleño situado en el centro de la ciudad. La comunidad religiosa envió a otras cuatro monjas desde un convento de Córdoba en una labor de afianzar el convento isleño aunque con las vistas puestas en esta reorganización de la que tanto se ha hablado.

Las últimas informaciones indican que será en el mes de diciembre cuando las monjas de clausura abandonen el convento de San Fernando rumbo a otros nuevos lugares de oración. Este dato no ha sido confirmado por la autoridad eclesiástica que guarda silencio sobre este tema pero que ha mantenido en los últimos meses distintas reuniones para recabar información sobre la situación que viven estas monjas de clausura.

La vinculación de las mismas con distintas hermandades de San Fernando como Prendimiento, Pastora o Medinaceli hace que estas tengan un especial arraigo dentro de la ciudad y especialmente en el mundo cofrade. 

En 2009 se celebró en el propio convento una ceremonia religiosa con ocasión del 800 aniversario de la aprobación de las primeras reglas de la orden. Las Madres Capuchinas recibieron la medalla de oro de la ciudad de San Fernando en 2006 como reconocimiento a su labor en La Isla durante más de un siglo.

Por esta vinculación con la ciudad desde algunos sectores se ha pedido que se medie para evitar la salida de las monjas de clausura del convento isleño.

Entre los posibles usos que el edificio pudiera tener tras la salida de las Madres Capuchinas se especula con el del Seminario Menor que estaría a cargo del recién nombrado formador del mismo, el Rvdo. P. Juan Ramón Rouco, que precisamente en los últimos nombramientos del Obispado ha sido designado como vicario parroquial de San José Artesano, parroquia de la que depende el convento. (ISLAPASIÓN).