En la Parroquia de San Marcos Evangelista, y dentro de los cultos que la Asociación Parroquial de María Auxiliadora viene celebrando desde la semana pasada en honor a su amantísima titular, tuvo lugar la esperada procesión de alabanzas con la imagen de María Auxiliadora por las calles de la feligresía.

Sobre las ocho y media de la tarde comenzaba el discurrir del cortejo procesional  con el siguiente itinerario: San Bruno, Lope de Vega, Mayorazga, Plaza Rodríguez de Arias, Lezo, San Bruno, Tirso de Molina, Velarde, Mariana de Arteaga, Malaspina, Manuel de Falla, Santa Gertrudis, Olivarillo, Lauria y Plaza de San Bruno, llegando a su templo en torno a las doce de la noche.

María Auxiliadora lucía sobre su paso con un ornamento floral a base de claveles rosas en su mayoría, llevando mantilla blanca al igual que ya lo hizo el pasado mes de septiembre cuando salió en rosario de antorchas coincidiendo con la festividad del Dulce Nombre de María. Bajo las andas, un grupo de jóvenes cargadores miembros de la Asociación Parroquial, a las órdenes de Cristóbal Marín como capataz, que supieron portar y transmitir durante todo su recorrido los sentimientos que poseen por la Santísima Virgen.

La Hermandad de las Tres Caídas cedió para la ocasión los cuatro candelabros que llevaba el paso en cada una de las esquinas. En el transcurrir por la calle Malaspina, uno de ellos sufrió un pequeño accidente en una levantá , rasgándose por su base y cayendo al suelo la tulipa con la consiguiente rotura de la misma.

El acompañamiento musical estuvo a cargo de la Banda de Música de la Asociación Cultural Maestro Agripino Lozano con su director Enrique Busto al frente de la misma, que mostró una vez más su más alto nivel con un variado repertorio de marchas y momentos únicos como la subida por la calle Olivarillo con la marcha ‘Mi Amargura’ donde arrancaron los aplausos de los allí presentes. (ISLAPASIÓN).

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