La Hermandad de San José tuvo en la tarde-noche de ayer, 1 de mayo, la jornada central sobre la que gira la actividad en esta corporación durante el año: la salida procesional con el Patrón de la ciudad.

En una jornada marcada por las altas temperaturas registradas propias más del comienzo del verano que de fechas primaverales, los hermanos, fieles y devotos comenzaban a llegar al primer templo de la ciudad, la Iglesia Mayor Parroquial, minutos antes de las siete de la tarde.

Tras la tradicional foto de cuadrilla de los cargadores del Patrón y una vez organizado el cortejo con las representaciones de las distintas hermandades que acompañaron en la jornada de ayer se abrieron las puertas del templo. Como es tradición ya en esta corporación esta apertura estuvo a cargo del Pregonero de las Glorias del presente año, Juan Manuel Rueda Cebada, Fiscal de la Hermandad de San José.

Una vez abiertas las puertas el cortejo comenzó a discurrir por los primeros tramos del itinerario en el que se vio menos público debido en buena medida al calor que ayer se registraba y que en la primera parte del recorrido se hizo más que presente.

La primera levantá del paso de San José, aún dentro del templo, estuvo a cargo del Rvdo. P. Rafael Peláez Laserna, coadjutor parroquial de San Francisco, con motivo del CCL aniversario de esta Parroquia Vaticana y Castrense. 

La cuadrilla de hermanos cargadores de San José sacó el paso a la calle a los sones de las marchas de la Banda de Música de las Nieves de Olivares que un año más acompañó al Patrón por las calles de La Isla. 

En el cortejo se pudieron ver los estrenos que este año mostraba esta corporación destacando la finalización de la talla del canasto trasero por parte del artista sevillano Antonio Ibáñez Vallés y un nuevo traje bordado para el Niño Jesús, realizado en tisú verde manzana.

Los puntos más destacados del recorrido volvieron a ser por orden de paso: la visita a la capilla del colegio de La Salle -en la que sonó "Estrella Sublime" tras la levantá por parte del Hermano Mayor de Cristo Rey, la bajada de la calle San José con la tradicional petalada y posterior giro a las ancianas de la residencia de San José con la marcha "Mi Amargura", su paso por la calle San Cristóbal  y la calle Jorge Juan.

Algo más de público se concentró en las calles más destacadas del recorrido de vuelta de esta hermandad. Tanto en la Plaza de San José como en la calle Jorge Juan de nuevo los isleños y josefinos arroparon al Patrón en una vuelta a su templo en la que destacó la entrada en el callejón Capataz Nicolás Carrillo a los sones de "Soleá dame la mano".

El cortejo entraba minutos más tarde de lo previsto tras sonar "Pasan los campanilleros" y "Santo Patrón Isleño" en los que fueron los últimos momentos de San José en las calles de la ciudad. El Santo cruzó el dintel de la Iglesia Mayor a las doce de la noche, pequeño retraso este que hizo que no sonara ninguna marcha dentro del templo por parte de la sevillana Banda de Música de Olivares.

Una jornada de 1 de mayo completa entre marchas y ambiente de hermandad de gloria que abre un nuevo tiempo que nos llevará hasta la salida de la Virgen del Carmen allá por octubre. (ISLAPASIÓN).

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