Los pasillos del colegio de La Salle son diariamente un corretear de pequeños entre clases. En una jornada de sábado, más propia de la tranquilidad en este lugar, seguían los niños, pero también los mayores, los cofrades de Cristo Rey que ultiman los detalles de sus pasos y su cortejo para salir mañana, a las cuatro de la tarde desde la capilla del colegio.

Los últimos retoques consisten en montar las flores de los pasos, el tradicional "hachazo" para cortar las palmas que portarán los hebreos y la colocación de insignias y otros atributos que se utilizarán a partir del mediodía en el colegio para organizar la procesión.

Pocos nervios por tener que mirar al cielo y por tanto todos los esfuerzos se someten a la preparación de estos detalles que configurarán de nuevo la procesión de los más pequeños.

En el interior de la capilla claveles rosas para el paso de misterio y rosas blancas para las jarras siempre tan llamativas del paso de palio de la Virgen de la Estrella. (ISLAPASIÓN).

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