La jornada del Domingo de Pasión se cierra cada año con uno de los actos más solemnes de cuantos se celebran en la Cuaresma de San Fernando: el traslado del Santísimo Cristo Yacente de la Hermandad del Santo Entierro desde el altar de cultos de Cuaresma al altar de diario.

La imagen del Cristo Yacente, que en la pasada semana se repuso al culto tras su restauración en el taller sevillano de Pedro Manzano, fue trasladado con las luces del templo carmelitano apagadas y solo iluminado por las velas del cortejo de hermanos que lo antecedía. 

Un acto solemne que con el acompañamiento musical preciso hace de esta cita una de las más desconocidas pero a la vez más destacadas del Domingo de Pasión en La Isla. (ISLAPASIÓN).

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