Nunca salió del barrio pero en su casa no estaba. Durante los cuatro últimos meses los vecinos, feligreses y hermanos del Perdón ha notado su ausencia en el altar mayor de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, en el barrio de la Casería. 

Han sido cuatro largos meses que, con la llegada de la luz, con la primavera, ha traído a un Cristo rejuvenecido, un crucificado que se parece mucho más al que Bey ideara para este barrio.

Y ha sido en esta mañana de luz en la que la luz que entraba por las puertas del templo de la Casería han vuelto a iluminar al Cristo del Perdón. Minutos antes de la misa de once y media de la mañana -que ha servido como acción de gracias- los cofrades del Perdón y en especial los vecinos del barrio no han querido perderse el momento en el que ya restaurado el crucificado del Jueves Santo volvía a estar donde siempre, en su altar.

Vuelve la normalidad a la Iglesia de la Inmaculada con el rostro feliz tanto de los cofrades del Perdón como del equipo de restauración que ha intervenido al Señor.

Se cambian ya las batas blancas de los restauradores por las capas blancas de los nazarenos que se van secando al sol en las azoteas del barrio. 

Vuelve el Cristo del Perdón a su casa, ya que nunca se fue de su barrio. (ISLAPASIÓN).

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