Si bien desde hace ya varios años el Via-Crucis organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías venía convirtiéndose en cita ineludible para los cofrades de la ciudad cada primer lunes de cuaresma, ha sido a partir del celebrado en 2014 y presidido por la imagen de Jesús de los Afligidos, cuando se podría decir que se ha dado con la fórmula perfecta que lo debe llevar a su plena consolidación.

Y es que la divina providencia, en forma de inclemencias meteorológicas, nos había mostrado el camino a seguir que coincidía con el deseado por el Consejo que por entonces presidía Manolo Muñoz. Debido a la lluvia, varios fueron los años en los que el Via-Crucis tuvo que celebrarse en el interior de algún templo demostrándose que de esa forma se conseguía mayor recogimiento, solemnidad y seguimiento que en la calle.

La cuestión, por tanto, era esperar a que alguna hermandad coincidiera con el Consejo en organizar el Via-Crucis tal como se hacía, de forma exitosa, en otras ciudades cercanas como Cádiz, Jerez o Sevilla: trasladar la imagen en procesión al primer templo de la ciudad y que el rezo de las estaciones se realizase dentro del mismo. Y esa circunstancia se dio el año pasado con la hermandad de los Estudiantes, pionera una vez más. Como es norma habitual en la corporación del barrio del Cristo, el acto fue preparado con un esmero exquisito, cuidándose todos los detalles sin dejar nada al azar y con un Señor de los Afligidos que se mostraba imponente con su magnífica túnica bordada, estrenando potencias y sobre la parihuela cedida por la sevillana hermandad de la Candelaria.

El resultado no pudo ser más satisfactorio, tanto por la solemnidad de los traslados como por el recogimiento y belleza del propio acto, siendo la opinión generalizada que con el histórico Via-Crucis de 2014 se marcó el inicio de una nueva etapa, como se ha podido comprobar hace pocos días en la edición de esta Cuaresma, pues la Hermandad de la Misericordia, de forma más que inteligente, ha tenido a bien seguir un esquema muy similar, volviendo a resultar un éxito tanto en participación como en recogimiento.

Parece pues que, por fin, se está en el camino correcto y se ha conseguido un Vía-Crucis a la altura de la Semana Santa de la ciudad.