Termina el año y es hora de hacer balances, de ver la botella medio llena o medio vacía; de sentir nostalgia por los buenos momentos -que espero que algunos hayan vivido- y de maldecir, borrar e intentar superar los malos -que deseo que no hayan sido tantos-.  Siguiendo con los dichos, nunca llueve a gusto de todos y si no que se lo pregunten a los cofrades del Resucitado cuando hablamos de la del 2014 como una de las mejoras Semanas Santas vividas...

Pero, dejemos de hablar de este año que acaba y hablemos de lo que queda por vivir, sentir y disfrutar en el nuevo que acaba de empezar... en unos días.

Y es que 2015 se plantea como un año interesante, con novedades ya anunciadas y otras que tendrán que llegar muestra de la viveza que presentan actualmente nuestras HH y CC. Y será un año también de dudas y debates, y de interrogaciones que con el transcurso de los días se irán clarificando; ¿cuál será la policromía del Stmo. Xto Yacente?; ¿será la de 2015 el último año de la carrera oficial tal y como la conocemos actualmente?; ¿habrá museo cofrade?; ¿veremos por fin el boceto del palio más ansiado por todos?; ¿cómo será el nivel real de algunas bandas que han tenido -para bien en algunos casos y para mal en otros- sustantivos cambios en el último trimestre de este año?; ¿comenzarán a gestarse las juntas paralelas para preparar los cabildos de elecciones que comenzarán a sucederse a partir del último trimestre del año?; ¿qué cuadrilla de cargadores dará el paso hacia la lógica evolución de la carga incorporando nuevos pasos en su manera de caminar?; ¿darán resultados los cambios de cuadrillas? ¿habrá más tras la Semana Santa de 2015?...

Y mientras tanto, en el seno de las hermandades sus juntas de gobierno continuarán trabajando incansablemente viendo como se van deshojando las hojas de ese nuevo calendario, sin apenas importarle que falten menos de cien días para la Semana Santa, pues su labor se realiza durante todo el año. Termina un año, comienza otro y de nuevo seguirán preparando altares efímeros, celebrando solemnes cultos, campañas de postulación, limpiando enseres, organizando actos benéficos, preparando una procesión... o dos, vía crucis, vía lucis, rosarios de la aurora o de antorchas, verbenas, conciertos o certámenes de marchas procesionales, pregones, charlas, conferencias y demás actos que hacen que su agenda -la que han pedido a sus SS. MM. de Oriente- esté ya llena sin haberla podido aún abrir.

Sólo falta que el cofrade de a pie, el hermano de fila o el devoto tenga a bien acompañarlos porque ...la soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente...