En la mañana de ayer desde bien temprano los mayordomos de la Hermandad del Nazareno se afanaban en preparar algo más propio del lunes previo a la Semana Santa: el montaje del paso de palio de la Virgen de los Dolores. 

La mesa del mismo con los varales, techo y bambalinas montado, se pudo ver en la calle José López Rodríguez junto a la casa de hermandad de la corporación de la madrugada de La Isla.

Este hecho insólito en estas fechas se debía a una prueba que tanto el nuevo capataz principal de la cofradía, Javier Padillo, como la mayordomía de la hermandad querían hacer para comprobar el movimiento del palio y aminorar el excesivo vaivén que el mismo tenía durante la salida procesional.

Además, las alturas de los distintos palos de la parihuela no se habían regulado desde hacía bastantes años lo que hace que con las actuales tallas de los cargadores estuviera desfasada esta medida. 

También sirvió este ensayo para regular estas alturas y confeccionar el grupo de hermanos cargadores que ensayarán en los próximos meses de cara a una nueva madrugada de Viernes Santo bajo al Virgen de los Dolores. (ISLAPASIÓN).

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