Desde el año 2006 que la Hermandad de San José viene realizando su salida en rosario de antorchas en la noche previa a la festividad de Todos los Santos nunca hubo tanta gente en las calles del centro de la ciudad. Aunque este público no estaba para ver al Patrón de la ciudad sino para las distintas actividades que con motivo de Halloween se celebraban en la arteria principal de la ciudad.

Minutos después de las ocho de la tarde se abrían las puertas de la Iglesia Mayor para que el cortejo que antecedía a San José discurriera por el primer tramo de la Plaza de la Iglesia para coger hacia la calle Perez Galdós y encaminarse desde aquí a la Plaza de San José.

Durante el recorrido fueron distintas las hermandades invitadas por la de San José para que leyeran cada una de los misterios y meditaciones: Hermandad de la Soledad -por el 50 aniversario de la hechura de su Titular el Stmo. Cristo de la Redencion-, Hermandad de Columna - por el 120 aniversario de la ejecución y bendición de su Titular cristifero-, la Hermandad de los Desamparados -al paso por la capilla de San José- y las hermandades del Carmen y Santo Entierro -por la vinculación carmelitana en el contexto de la celebración del Año Teresiano-.

San José llegó por un itinerario extraordinario pasando por las Siete Revueltas hasta la Residencia del Patronato de San José en la calle Tomás del Valle, institución con la que la Esclavitud guarda estrechos vículos desde hace años.

Al llegar a este lugar se bendijo un azulejo que recuerda la efemérides que vive la corporación josefina. Al llegar a este punto del itinerario el cortejo volvió por el mismo camino -desde Tomás del Valle hasta Real y de aquí a la plaza de San José para volver por Pérez Galdós-.

En todo momento la Hermandad de San José intentó evitar la calle Real el mayor tiempo posible para no interferir -y que no interfirieran en su cortejo- las celebraciones de Halloween.

Con rachas bastante fuertes de viento en algunos puntos del itinerario el cortejo se recogió minutos antes de las diez de la noche cuando el Patrón de la ciudad quedó plantado frente al altar mayor del templo, momento en el que se concluyó este acto de culto externo para los josefinos.

Quizás el auge de la fiesta de Halloween haga replantearse a los hermanos de esta corporación la viabilidad o no de realizar este acto de culto de la manera que se venía haciendo desde 2006 -cuando la fiesta de importación americana no contaba con tantos adeptos-. Hacerlo por el interior del templo o dejarlo solo para años que coincidan con aniversarios o momentos fundamentales de la corporación josefina puede ser una solución a este problema en aumento en los últimos años.

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